El Festival de Cine de Sundance llega este año con una mezcla de entusiasmo y melancolía. Mantiene elementos familiares: estrenos a partir del jueves en Park City, Utah; la presencia de estrellas como Natalie Portman y Charli XCX; descubrimientos, películas conmovedoras, comedias, thrillers y otras propuestas difíciles de encasillar. Habrá tiendas emergentes y patrocinadores en Main Street, largas filas para asistir a las 90 películas programadas durante diez días y voluntarios atentos en temperaturas bajo cero.
Sin embargo, la principal plataforma del cine independiente en Estados Unidos atraviesa una transición significativa tras décadas de estabilidad. El festival se despide de su sede histórica y afronta la ausencia de su fundador, Robert Redford, fallecido en septiembre. El próximo año Sundance se trasladará a otra ciudad de montaña: Boulder, Colorado.
El legado de Robert Redford y del propio festival es un tema central en esta última edición en Park City. Se proyectarán versiones restauradas de títulos emblemáticos de Sundance, como Little Miss Sunshine, Mysterious Skin, House Party y Humpday, así como Downhill Racer (1969), la primera película verdaderamente independiente de Redford. Además, en la gala de recaudación del instituto se rendirá homenaje a figuras como Chloé Zhao, Ed Harris y Nia DaCosta.
“Sundance siempre ha sido sobre mostrar y fomentar películas independientes en Estados Unidos. Sin eso, muchos cineastas no habrían tenido las carreras que tienen”, dijo Gregg Araki, director de Mysterious Skin. Araki asistió por primera vez en 1992 y ha participado repetidamente en el festival y en sus laboratorios, donde incluso tuvo a Zhao como alumna.
Diversos veteranos del certamen planean volver, entre ellos Daniel Roher, director de Navalny. Su primer Sundance en 2022 fue atípico —casi totalmente remoto por la pandemia— pero culminó con un Oscar. Este año regresa con dos títulos: su debut de ficción Tuner y el estreno mundial de The AI Doc: Or How I Became an Apocaloptimist, codirigido con Charlie Tyrell.
“Estamos pasando por un momento extraño en el mundo… Hay algo que me llama la atención sobre una institución que ha sido perenne, que parece tan arraigada pasando por su propia transición y renacimiento”, dijo Roher a The Associated Press. “Estoy eligiendo enmarcar este año como una celebración de Sundance y el instituto y un futuro que asegurará que el festival continúe para siempre y siempre y siempre y siga siendo el conducto vital para tantos cineastas que ha sido”.
En las últimas cuatro décadas, innumerables carreras se han visto moldeadas por el festival y el instituto. Entre los cineastas apoyados al inicio de sus trayectorias que hoy son candidatos a premios están Paul Thomas Anderson, Ryan Coogler y Chloé Zhao.
Jay Duplass, que acudió por primera vez en 2003 con su hermano Mark con lo que él llama una “película de 3 dólares”, afirmó que Sundance fue el lugar que marcó su carrera.
“Probablemente sería psicólogo ahora mismo si no fuera por Sundance”, dijo Duplass, reconociendo el impacto decisivo del festival en su trayectoria profesional.
Aunque ha asistido a “probablemente 15 Sundances” desde entonces, Duplass conserva la emoción de los primeros años. Cuando un programador le comunicó la selección de su nueva película See You When I See You, se conmovió hasta las lágrimas. La cinta, basada en unas memorias, sigue a un joven escritor de comedia (Cooper Raiff) que intenta procesar la muerte de su hermana (Kaitlyn Dever) y es una de varias películas que encuentran humor en medio de temas sombríos.
La programación incluye apuestas audaces, comedias y nombres de Hollywood. Destaca The Gallerist, la sátira del mundo del arte de Cathy Yan con Natalie Portman, Jenna Ortega, Sterling K. Brown, Zach Galifianakis y Da’Vine Joy Randolph. Carousel, de Rachel Lambert, es un drama romántico con Chris Pine y Jenny Slate sobre un amor que se reaviva años después. Araki presenta I Want Your Sex, con Olivia Wilde como una artista provocadora y Cooper Hoffman como su joven musa.
Araki describió su película como “una especie de carta de amor positiva sobre el sexo para la Generación Z”. La definió como una comedia con elementos de misterio, thriller y hasta asesinatos, con guiños a Sunset Boulevard: colorida, divertida, sexy y entretenida.
Olivia Wilde también dirige y protagoniza The Invite junto a Seth Rogen, que narra cómo se desintegra un matrimonio en el transcurso de una noche. Olivia Colman aparece en Wicker, junto a Alexander Skarsgård. Zoey Deutch protagoniza la alocada Gail Daughtry and the Celebrity Sex Pass, con Jon Hamm, y Ethan Hawke y Russell Crowe encabezan el drama criminal de época The Weight.
La estrella pop y cinéfila Charli XCX participa en varios proyectos: protagoniza el falso documental autorreferencial The Moment y aparece en The Gallerist y en I Want Your Sex.
La edición 2026 incluye además una sólida selección de documentales, que históricamente han tenido buena acogida en los premios. Habrá películas centradas en figuras públicas como la jugadora Brittney Griner, Courtney Love, Salman Rushdie, Billie Jean King, Nelson Mandela y la comediante Maria Bamford.
Otros documentales abordan temas actuales y casos pasados: When A Witness Recants, en el que Ta-Nehisi Coates revisita el asesinato de un niño en 1983 en su escuela secundaria de Baltimore; American Doctor, que sigue a tres profesionales que intentan ayudar en Gaza; Who Killed Alex Odeh, sobre el asesinato en 1985 de un activista palestinoestadounidense en California; Everybody To Kenmure Street, sobre la resistencia civil a deportaciones en Glasgow en 2021; y Silenced, que acompaña a la abogada de derechos humanos Jennifer Robinson en su lucha contra el uso de leyes de difamación para silenciar a víctimas de violencia de género.
También hay propuestas fuera de categorías habituales, como The History of Concrete, en la que el cineasta John Wilson toma lecciones de un seminario sobre “cómo vender una película de Hallmark” e intenta aplicarlas a un documental sobre el concreto.
Entre la programación y los eventos, el festival en Park City puede estar teñido de nostalgia mientras participantes y público hacen balance de esta última edición en esa sede y piensan en lo que traerá el traslado a Boulder.
“Se siente muy especial ser parte del último en Park City”, dijo Duplass. “Es un lugar donde conviven las películas con grandes estrellas y también las de realizadores que exponen trabajos hechos con presupuestos mínimos. Y eso es lo que las hace mezclarse”.
Araki, al igual que Redford, ha señalado desde hace tiempo que Sundance había superado las limitaciones de Park City. Aunque será extraño prescindir de salas históricas como el Egyptian Theatre, el Eccles o The Ray, para él el lugar es secundario.
“El legado y la tradición de Sundance continuarán sin importar dónde esté”, afirmó Araki.
Fuente: AP


