En un supermercado de Villa Luzuriaga, dos niñas menores entraron a comprar y, según imágenes de una cámara de seguridad, el dueño del comercio se acercó a una de ellas y la tocó de manera inapropiada.
El episodio ocurrió el martes pasado cuando una niña de 11 años fue con una amiga. En las grabaciones se ve a las chicas en la zona de cajas y al hombre acercando una bebida saborizada que le habían pedido.
Tras recibir la bebida, el hombre toma del cuello a la niña con ambas manos durante unos segundos y luego se abalanza con el cuerpo mientras la menor intenta soltarse. Al soltarla, le da una palmada en la espalda y sigue hacia la caja para cobrar. Ante la situación, la amiga de la víctima reacciona con risa nerviosa, aparentemente sin saber cómo actuar.
No está claro si empleados u otros clientes presenciaron el episodio; en las imágenes no se observa intervención de terceros. Después de cobrar, el comerciante extiende la mano hacia la niña a modo de saludo.
“Mamá, el hombre me tocó”
Al llegar a su casa, la niña le contó lo sucedido a su madre, María José, quien más tarde pudo ver el video. María José afirmó haber revisado las imágenes varias veces y, considerando lo que vio, presentó la denuncia correspondiente.
La madre se reunió con la fiscal Roxana Castelli y, durante la conversación, interpretó de forma negativa un comentario de la funcionaria, lo que la llevó a pensar que la causa no progresaría. Cuando las imágenes y esa supuesta declaración se divulgaron, vecinos y familiares acudieron al comercio y la situación se tornó tensa, por lo que hubo intervención policial.
Para evitar un posible linchamiento, el acusado fue trasladado a la comisaría ubicada frente al supermercado. En el contexto de los reclamos, un tío de la niña fue detenido durante unas horas.
La investigación
Tras analizar las pruebas, la fiscal Castelli resolvió inicialmente no aplicar medidas restrictivas contra Y.L. por el momento. Sí impuso condiciones: prohibición de salir del país, obligación de fijar domicilio y la prohibición de abrir el comercio. Según informaron, el acusado vivía junto al local pero se alejó de la zona luego de la denuncia.
La versión del comerciante es que sospechó que la niña había sustraído algo y que por eso la “revisó”. La familia y la madre interpretan las imágenes como un abuso y aguardan la determinación del fiscal. La niña permanece contenida por su familia y espera ser citada a declarar.


