Las protestas en Irán cumplen dos semanas este sábado y el gobierno reconoció su continuidad a pesar de intensificar la represión y mantener aislamiento internacional.
Con el internet y las líneas telefónicas parcialmente cortadas, resulta más difícil evaluar la extensión de las movilizaciones desde el extranjero. Organizaciones de derechos humanos con sede en Estados Unidos reportan al menos 65 muertos y más de 2.300 detenciones. La televisión estatal informó también de bajas entre las fuerzas de seguridad y resaltó su control sobre la situación.
El líder supremo, el ayatolá Ali Khamenei, anunció una nueva oleada de represión, pese a las advertencias de Estados Unidos.
“Estados Unidos apoya al valiente pueblo de Irán”, escribió Marco Rubio en la red social X. El Departamento de Estado advirtió por su parte: “No jueguen con el presidente (Donald) Trump. Cuando dice que hará algo, lo dice en serio”.
Televisora estatal destaca el reto de Irán en pantalla dividida
El sábado es el inicio de la semana laboral en Irán, aunque muchas escuelas y universidades impartieron clases en línea; se informa que algunas páginas internas del gobierno seguían operativas.
La televisión estatal emitió repetidamente una versión marcial de “Epopeya de Khorramshahr”, del compositor Majid Entezami, mientras mostraba movilizaciones progubernamentales. La pieza, asociada a la liberación de Khorramshahr en 1982 durante la guerra con Irak, también ha aparecido en videos de mujeres que se cortaron el pelo en protestas tras la muerte de Mahsa Amini en 2022.
Un presentador estatal afirmó que la noche transcurrió con calma en la mayoría de las ciudades, tras “ataques de varios terroristas armados” que habrían provocado incendios en propiedades privadas. Sin embargo, un video verificado por The Associated Press mostró manifestaciones en Saadat Abad, en el norte de Teherán, con lo que parecían ser miles de personas en las calles.
En esas imágenes se escuchó a personas gritar consignas contra Khamenei.
La agencia semioficial Fars, cercana a la Guardia Revolucionaria, difundió imágenes de cámaras de seguridad que atribuyó a protestas en Isfahan; en ellas se ve a un individuo disparando con un arma larga y a otros lanzando bombas incendiarias y provocando incendios en lo que describieron como un complejo gubernamental.
El Club de Jóvenes Periodistas, vinculado a la televisión estatal, informó que en Gachsaran manifestantes habrían matado a tres miembros de la fuerza Basij. También reportó la muerte de un funcionario de seguridad apuñalado en la provincia de Hamadán, policías asesinados en Bandar Abbas y Gilan, y otra víctima en Mashhad.
La televisión estatal mostró además un funeral masivo en Qom, ciudad sagrada chií al sur de Teherán.
Más manifestaciones el fin de semana
La teocracia cortó el acceso a internet y las llamadas telefónicas internacionales el jueves, aunque permitió que algunos medios estatales y semioficiales sigan publicando. Al Jazeera, financiada por Qatar, informó en vivo desde Irán y parecía ser uno de los pocos medios extranjeros con capacidad de trabajo en el país.
Reza Pahlavi, príncipe heredero exiliado que convocó protestas el jueves y viernes, pidió que los manifestantes salgan a las calles el sábado y domingo portando la antigua bandera del león y el sol, usada en la era del sha.
El respaldo de Pahlavi a Israel y la ayuda que habría recibido de ese país le han generado críticas, sobre todo tras la guerra de 12 días en junio. En algunas protestas se corearon consignas en apoyo al sha; no está claro si eso responde a un guiño a Pahlavi o a un deseo de retornar a un tiempo anterior a la Revolución Islámica de 1979.
Las manifestaciones comenzaron el 28 de diciembre tras el desplome del rial, que cotiza por encima de 1,4 millones por dólar, en un contexto de fuerte presión económica por las sanciones internacionales vinculadas en parte al programa nuclear. Con el tiempo, las protestas se intensificaron y derivaron en un desafío directo a la teocracia.
(Con información de AP)


