23 de enero de 2026
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Demis Hassabis en Davos: retos y apuestas de la IA

En Davos, durante el Foro Económico Mundial, un grupo reducido de periodistas de distintos continentes se reunió en un encuentro privado con Demis Hassabis, uno de los referentes más relevantes en inteligencia artificial.

Antes de la charla principal hubo un cóctel en el que los asistentes intercambiaron impresiones y expectativas. Infobae fue el único medio latinoamericano presente.

Hassabis, director ejecutivo de Google DeepMind, afirmó que la llegada de una inteligencia artificial general (AGI) se ve cada vez más próxima, aunque advirtió que aún hacen falta avances técnicos clave. Señaló que podrían ser necesarios “uno o dos grandes avances” adicionales para alcanzar ese objetivo.

Ante el escepticismo sobre los límites de los grandes modelos de lenguaje (LLM), Hassabis destacó que en su equipo observan “mejoras constantes” y nunca han dudado del progreso. Explicó que la industria aún puede extraer más rendimiento de las arquitecturas actuales mediante técnicas de preentrenamiento, posentrenamiento y métodos innovadores, y que hay margen para optimizar los modelos con variantes y prácticas nuevas.

No obstante, para lograr una AGI completa es preciso resolver barreras técnicas sin resolver, especialmente en ámbitos como la memoria, el aprendizaje continuo y el razonamiento a largo plazo. Subrayó la necesidad de que los sistemas puedan almacenar solo lo relevante y ejecutar planes prolongados, emulando ciertas capacidades humanas.

Actualmente, dijo, los modelos no pueden personalizarse ni cambiar su estructura después del entrenamiento. “Queremos que los sistemas aprendan en el mundo real, se personalicen y evolucionen con el tiempo; eso aún no está resuelto”, señaló.

De qué hablamos cuando decimos AGI

Sobre la definición de AGI, Hassabis rechazó equiparar prematuramente el término con recursos de marketing. Para él, AGI sería un sistema capaz de reproducir todas las capacidades cognitivas humanas: desde la creatividad científica para descubrir teorías hasta el ingenio artístico para crear obras originales.

Diferenció la AGI de la superinteligencia, que implicaría capacidades más allá de cualquier ser humano, como pensar en dimensiones conceptuales muy superiores o integrar datos de manera que exceda la comprensión humana. En su visión, la AGI debería igualar, no necesariamente superar, el alcance humano.

¿El fin de la era del teléfono?

En cuanto a aplicaciones concretas, Hassabis señaló a las gafas inteligentes como la próxima gran plataforma para interactuar continuamente con la IA, porque el teléfono no sería el formato ideal para un uso permanente en la vida cotidiana.

Comentó que los asistentes digitales podrían integrarse de forma más natural en gafas inteligentes y mencionó a Gemini 3 como un avance cercano en esa dirección. Anunció alianzas estratégicas con Warby Parker, Gentle Monster y Samsung, y dijo que esperan presentar nuevos dispositivos “pronto, quizá durante el verano”. Definió el reto principal como crear un asistente digital universal, presente en contextos cotidianos y capaz de comprender las necesidades del usuario.

Sobre el modelo de negocio, negó planes inmediatos de incorporar publicidad en la app de Gemini, explicando que la confianza y la privacidad del usuario son prioritarias. Advirtió que la publicidad podría confundir a los usuarios respecto a las recomendaciones del asistente, por lo que la privacidad y la seguridad deberían primar.

Problemas filosóficos de la ingeniería

Hassabis reflexionó sobre el impacto de la IA en el trabajo intelectual, comparándolo con cambios ya observados en ámbitos como los juegos: la pasión humana puede mantenerse pese al avance de las máquinas. Recordó que la capacidad humana para inventar ciencia y herramientas es lo que distingue a nuestra especie.

También abordó las implicaciones psicológicas de la automatización: el propósito y el sentido que muchas personas encuentran en su trabajo podrían verse afectados. Por ello consideró necesaria una reflexión filosófica que ayude a afrontar estos cambios históricos, similar a las que surgieron tras la Revolución Industrial. Propuso que nuevos significados emergerán fuera de lo económico, en áreas como el arte, la exploración o el deporte.

En su estimación, la AGI podría llegar en un horizonte de cinco a diez años, aunque advirtió que todavía quedan muchos descubrimientos por hacer en arquitecturas y modelos de aprendizaje. Señaló que el desafío es tanto técnico como filosófico.

Concluyó recordando que, aunque la inteligencia artificial sea un campo novedoso, el progreso humano sigue apoyándose en la capacidad de crear herramientas y adaptarse a cambios, fundamento de los avances tecnológicos actuales.

Demis Hassabis: OBE y Premio Nobel

Sir Demis Hassabis (miembro de la Orden del Imperio Británico y caballero) es investigador en inteligencia artificial, empresario y ganador del Premio Nobel. Es cofundador y director ejecutivo de DeepMind, creada en 2010 y adquirida por Google en 2014. Bajo su liderazgo, la compañía logró hitos como AlphaGo, el primer programa en vencer a un campeón mundial de Go, y AlphaFold, que resolvió el problema de predecir la estructura tridimensional de proteínas, un avance clave para la medicina y la biología.

En 2024 el Comité Nobel le otorgó el Premio Nobel de Química por su trabajo en la predicción de estructuras proteicas. Ha sido citado en más de 200.000 publicaciones científicas, es miembro de la Royal Society y de la Royal Academy of Engineering, y fue incluido en la lista Time de las personas más influyentes en 2017 y 2025.

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