24 de enero de 2026
Buenos Aires, 24 C

Mercado reacciona y dudas por reservas del Banco Central

El inicio de la nueva etapa del programa económico fue favorable. En 14 jornadas, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) compró más de USD 900 millones y las reservas brutas superaron los USD 45.000 millones. Aunque el Fondo Monetario Internacional (FMI) y los mercados valoran ese avance, hay un indicador que preocupa a analistas y a bancos de inversión internacionales.

La reacción positiva se tradujo en una caída generalizada de cotizaciones durante la semana: el dólar mayorista se alejó del techo de la banda en su nivel más distante desde hace tres meses; las acciones subieron en Wall Street y la baja de los rendimientos de los bonos llevó al índice de riesgo país a su menor nivel en siete años y medio. El ministro de Economía, Luis Caputo, atribuyó parte de este efecto a la participación del presidente Javier Milei en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza.

Antes y después de la victoria del oficialismo en las legislativas, el mercado esperaba cambios en el régimen cambiario, que se anunciaron a principios de diciembre. Con el buen desempeño del BCRA, esos cambios fueron celebrados, como lo hizo la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva.

En conversaciones con Infobae, Norberto Sosa, director de Invertir en Bolsa (IEB), señaló que los gestores internacionales y los administradores de fondos de deuda emergente evalúan la relación entre reservas y producto bruto interno (PBI). Indicó que el nivel mínimo aceptable ronda el 15%, mientras que la acumulación actual en el BCRA se ubica alrededor del 6% o 7% del PBI.

Quienes administran grandes fondos y deben decidir entre los 92 países emergentes, incluida Argentina, no solo observan la situación fiscal —variable que, según Caputo, está bajo control—, sino también el tamaño de la deuda y la relación entre reservas y PBI.

Durante la presentación de la nueva fase del programa económico, el equipo señaló sus expectativas para 2026: el escenario base de remonetización del BCRA prevé que la base monetaria pase del 4,2% actual al 4,8% del PBI en diciembre de 2026, lo que podría ser abastecido mediante compras por hasta USD 10.000 millones, sujeto a la oferta de flujos de la balanza de pagos.

Según Sosa, el nivel mínimo aceptable ronda el 15% del PBI, frente al 6%–7% actual acumulado por el BCRA (Sosa).

En la 12.a Conferencia BBVA América Latina en Londres, el vicepresidente del BCRA, Vladimir Werning, mencionó que esperan la liquidación de unos USD 3.600 millones provenientes de colocaciones de obligaciones negociables (ON) realizadas por empresas.

Fausto Spotorno, director de la consultora OJ Ferreres, consideró que, como mínimo, Argentina debería contar con reservas brutas del orden de USD 60.000 millones para estar en línea con otros países de la región.

Martín Kalos, director de Epyca, indicó que no existe una única respuesta sobre el volumen de reservas que debe tener el país. Señaló que el problema surge cuando no se pueden atender vencimientos inmediatos, como ocurrió en enero y en años recientes. La acumulación de reservas brinda un paraguas que permite que la política cambiaria y financiera no dependa de momentos puntuales, sino que se proyecte a largo plazo, dijo a Infobae.

Actualmente Argentina no dispone de reservas suficientes para pagar sus deudas inmediatas y mantiene parte del cepo cambiario dirigido a empresas, que no puede levantar por la desconfianza sobre la demanda futura de dólares.

El futuro de la demanda de pesos

Analistas sospechan que las compras recientes del BCRA se realizaron en bloques, vinculadas a colocaciones de ON y a una buena liquidación del campo, lo que plantea la duda de si este aumento de la demanda de pesos se mantendrá en el corto plazo.

Spotorno considera que el BCRA compra “en bloque”, es decir, a operadores que venden montos muy grandes. Entre los principales oferentes ubicó a exportadores de granos y a compañías que realizaron emisiones de deuda.

Según Spotorno, es demanda de pesos: si se venden dólares es porque se necesitan pesos, ya sea en el sector agropecuario para operar o en las empresas para afrontar compromisos financieros. La incógnita es si esa demanda de pesos se sostendrá en el corto plazo.

(Spotorno)

En la misma línea, Lucio Garay Méndez, economista de Eco Go, advirtió sobre la evolución de la demanda de pesos en los próximos meses: “Seguimos en un periodo de alta estacionalidad, por lo menos hasta fin de mes; después vuelve a caer un poco”, afirmó.

Garay Méndez también recordó la fuerte dolarización registrada antes de las elecciones legislativas de octubre. Citó datos que el vicepresidente del BCRA, Vladimir Werning, compartió en Washington D.C.: la cobertura llegó al 40% del M2, un nivel comparable solo con el observado en elecciones presidenciales.

Netas de libre disponibilidad

Con la compra de reservas volvieron los cálculos sobre las reservas netas de libre disponibilidad del BCRA. Según la consultora Analytica, en enero de 2026 esas reservas estaban en negativo por USD 900 millones, mientras que en diciembre de 2023, al finalizar el gobierno de Alberto Fernández, se ubicaban en menos USD 10.400 millones.

Sin embargo, la atención se enfocará en las reservas netas calculadas según la metodología del FMI, que descuenta desembolsos del propio organismo y difiere en la valoración de activos como el oro, el yuan (por el swap con China) y los Derechos Especiales de Giro (DEGs).

Para diciembre de 2025, Argentina debía cumplir una meta de menos USD 2.400 millones, que fue incumplida y será renegociada en la revisión que afrontarán Luis Caputo y su equipo en febrero en Buenos Aires.

Artículo anterior

Presentan a Errecalde y cierran el mercado

Artículo siguiente

Reacción a tiempo del campeón de Estudiantes

Continuar leyendo

Últimas noticias