Cumplió su sueño: Kevin Araujo dejó el colectivo y hoy es futbolista de Estrella del Sur
Kevin Araujo cumplió un objetivo que perseguía desde niño. Para llegar donde está debió tomar decisiones difíciles y renunciar a hábitos y actividades que lo alejaban de su meta. Ese desprendimiento y la constancia en el trabajo se tradujeron en logros concretos: fue campeón del Torneo Promocional Amateur, consiguió el ascenso a la Primera C y se afirmó como un jugador polifuncional en la defensa de Estrella del Sur.
Su recorrido muestra que el progreso en el fútbol amateur exige sacrificio y adaptación. Araujo no solo mejoró técnicamente, sino que también se ganó la confianza del cuerpo técnico por su capacidad para cumplir distintas funciones defensivas. Esa polivalencia le permitió ocupar varias posiciones en la zaga, leer el juego con soltura y responder a las necesidades del equipo en distintos momentos del partido. Esa versatilidad suele ser valorada en clubes que necesitan jugadores capaces de rendir en varios roles sin perder consistencia.
El título en el Torneo Promocional Amateur y el posterior ascenso a la Primera C representan dos hitos importantes en su carrera. Más allá de la estadística, simbolizan el paso de un fútbol más modesto a una competencia con mayor exigencia y visibilidad. Para Kevin, esos triunfos no fueron producto de la casualidad: llegaron tras jornadas de entrenamiento, sacrificios personales y la disciplina necesaria para competir al más alto nivel dentro de su categoría.
Además del aspecto deportivo, su historia refleja el impacto que tiene el compromiso personal en el entorno más cercano. Logros como el campeonato y la promoción suelen fortalecer el vínculo con la comunidad del club, motivan a compañeros y generan expectativas en la hinchada. En el caso de Araujo, consolidarse en Estrella del Sur implica también ser ejemplo para jóvenes que aspiran a seguir un camino similar: dedicación, paciencia y disposición para aprender.
Cumplir el sueño de ser futbolista profesional o semi profesional no es solo cuestión de talento, sino de tomar decisiones coherentes con ese objetivo. En su caso, dejar el colectivo —una metáfora del cambio de rumbo en su vida— marcó el inicio de una etapa en la que lo deportivo ocupó prioridad. Hoy, como miembro destacado de la defensa de Estrella del Sur, Kevin puede mirar hacia adelante con metas claras: afianzar su lugar en la Primera C, seguir creciendo como jugador polifuncional y, sobre todo, mantener la misma actitud de esfuerzo que lo llevó hasta aquí.
Su trayectoria recuerda que los sueños alcanzados suelen ser el resultado de constancia y renuncias conscientes, y que cada logro abre nuevas posibilidades para seguir escalando dentro del fútbol.


