En Quilmes se produjo una protesta frente a la municipalidad que derivó en incidentes y críticas públicas a las autoridades locales y provinciales. El dirigente Juan Grabois calificó de “lamentable” que la intendencia de Quilmes, junto con la provincia de Buenos Aires, haya permitido la represión contra militantes y trabajadores que reclamaban por una protesta social, justo cuando en el Concejo Deliberante se discute una privatización del estacionamiento medido.
Grabois también vinculó el episodio con las tensiones internas del peronismo, aunque aseguró que no le interesan las disputas entre La Cámpora y el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), afín al gobernador Axel Kicillof. Señaló, sin embargo, que cuando la soberbia política cierra el diálogo social en un contexto de hambre se ha cruzado “una línea roja”: agredir a trabajadores a pocos días de Navidad, dijo, es inaceptable sin importar quién lo haga.
El dirigente explicó además que no participó personalmente en la organización del reclamo porque el MTE (Movimiento de Trabajadores Excluidos) es independiente y él no forma parte activamente de la organización desde hace años, aunque manifestó un aprecio particular por el movimiento que contribuyó a fundar en 2001.
Otro punto que resaltó fue la detención de una periodista identificada como Amanda, que estaba realizando la cobertura de prensa durante la protesta. Exigió su liberación y reclamó que los gobernantes reflexionen sobre el uso del poder: ocupar una posición institucional no otorga licencia para abusar del mismo. Advirtió que, mientras la miseria persista, surgirán conflictos locales y provinciales, y expresó su temor de que un abordaje represivo y duro se convierta en práctica habitual si no se corrige.
Los hechos registrados en Quilmes fueron mencionados en relación con situaciones similares en otros municipios, como Lanús, donde también hay presencia o influencia de agrupaciones vinculadas a La Cámpora. En ese municipio el intendente mencionado en el relato es Julián Álvarez, cuya cercanía con ciertas figuras políticas se alude como indicio de una interna dentro del peronismo. En conjunto, las declaraciones y el episodio ponen de relieve la tensión entre reclamos sociales por condiciones de vida y las respuestas de las autoridades municipales y provinciales, así como la preocupación por el respeto a la libertad de prensa y el uso proporcional de la fuerza pública.


