Un joven de 23 años, Didier Podestá Delegliese, llegó al hospital de Baradero la mañana del lunes. Estaba desorientado por el consumo de sustancias y no presentaba signos visibles de violencia. Según relataron, había estado con un amigo, caminaron por una plaza y luego se separaron.
Al ingresar a la guardia le administraron suero; antes de que se completara la evaluación se retiró sin dar explicaciones, por lo que el personal médico alertó a la policía.
Unos 60 minutos después regresó en un patrullero con lesiones que lo dejaron en grave estado. Pese a los intentos de los médicos por reanimarlo, falleció horas más tarde en terapia intensiva.
La investigación busca esclarecer qué ocurrió entre las 7:00 y las 8:00, ya que el joven volvió inconsciente y con un sangrado interno que terminó provocando su muerte.
Según informó Gabriel Fontanari, secretario de Seguridad de Baradero, la autopsia determinó que la causa del fallecimiento fue un paro cardiorrespiratorio provocado por el consumo de sustancias.
Ese resultado cambió la hipótesis inicial que apuntaba a una posible participación de policías bonaerenses, ya que la autopsia no evidenció que la víctima hubiera sido golpeada por la policía ni por terceros.
Versión de la familia sobre la salida del hospital y las lesiones
Por su parte, Dante Morini, abogado de la familia, sostuvo que Didier acudió dos veces al hospital y que no se fue sin autorización.
“Por los videos se ve que una oficial lo acompaña hasta la puerta y le abre el portón. No se fuga: le permiten irse”, señaló Morini, y agregó que, aun así, el hospital no debería haber autorizado su salida en el estado en que se encontraba.
El abogado también indicó que las heridas se habrían producido porque la persona corría, se cayó y se golpeó, y remarcó que la víctima no recibió la atención médica que, a su criterio, correspondía.


