27 de enero de 2026
Buenos Aires, 32 C

Ingenieros ucranianos restablecen la electricidad pese al frío y a los ataques rusos

Ingenieros ucranianos trabajan a temperaturas bajo cero para restaurar el suministro eléctrico a millones de hogares que sufren largos cortes de luz provocados por ataques aéreos rusos contra la infraestructura energética.

“Antes había grandes planes para el futuro de la planta. Ahora, en cambio, estamos luchando por la supervivencia”, dijo a EFE Irina, empleada de DTEK, la mayor compañía privada del sector, junto a una central térmica gravemente dañada.

La parte afectada de la imponente estructura está tan fría como el exterior, porque explosions han destruido paredes. La nieve entra por el techo hundido y cubre equipos quemados, pero el personal continúa las labores de reparación sin pausa.

Duras condiciones y riesgos

“Las temperaturas bajo cero hacen todo mucho más difícil”, afirmó el jefe de turno Orest a EFE. Humo se eleva de bidones con leña que queman para dar algo de calor a los trabajadores, mientras varios quemadores industriales de gas protegen equipos, en un entorno donde las temperaturas han llegado a 17 grados bajo cero.

Con más de 25 años de experiencia, Orest habla con calma, pero muestra dolor al describir el efecto de un ataque aéreo ruso, que califica de “apocalipsis”. Las explosiones han retorcido estructuras metálicas y la gran cantidad de grasa derramada complicó la extinción de incendios.

Cada vez que la planta es atacada, Orest y un pequeño grupo de empleados permanecen el mayor tiempo posible en sus puestos, mientras el resto busca refugio en los búnkeres antiaéreos. Algunos equipos deben mantenerse en funcionamiento continuo y los ingenieros aplican procedimientos para evitar daños críticos.

“Soy el último en marcharme porque no soportaría ver a las familias si alguien resultase herido”, explicó. Tras los ataques, muchos trabajadores capacitados se suman a las tareas de extinción junto a los bomberos.

Aunque intentan proteger la central, su gran tamaño impide blindarla por completo; además, Rusia ha adaptado sus tácticas y aprovecha información de empleados del sector energético ruso para minar la moral de la población.

Una emergencia sin precedentes

En condiciones normales, las centrales térmicas de carbón, cuya capacidad solo superan las nucleares, permiten al sistema ajustar con rapidez la producción a las variaciones del consumo, reduciendo o aumentando la generación según las instrucciones del operador de la red.

Según DTEK, cada una de sus centrales térmicas ha sido atacada repetidamente por Rusia, sumando 220 ataques en los cuatro años desde el inicio de la invasión.

Los bombardeos se intensificaron desde septiembre y han destruido o dañado el 50 % de la capacidad de generación de la compañía, provocando una crisis humanitaria: millones de personas en pleno invierno disponen de solo unas horas de electricidad al día y con frecuencia no tienen calefacción.

En 2025 la empresa destinó el equivalente a 190 millones de euros a reparar sus centrales térmicas.

No obstante, los ataques han llevado al sistema al borde del colapso, dijo la semana pasada en el Foro Económico Mundial de Davos el consejero delegado de DTEK, Maxim Timchenko, quien pidió apoyo urgente a los aliados de Ucrania en equipamiento y financiación.

El esfuerzo continúa

A pesar de la gravedad de los daños, Andrí, un electricista, dijo a EFE que la plantilla siente la responsabilidad de restablecer la electricidad a miles de hogares y considera su trabajo especialmente importante.

Además de reclamar mayor presión internacional para frenar los ataques rusos, los ingenieros piden con urgencia equipos especializados, escasos en Ucrania tras años de guerra.

Algunos de esos equipos tardan meses en fabricarse, aunque hay dispositivos en el extranjero que podrían adaptarse e instalarse con rapidez, explicó Orest.

Pese al frío y al riesgo de nuevos ataques, Orest mantiene la determinación.

“He trabajado aquí toda mi vida y estaré aquí hasta que restauremos la central lo mejor que podamos”, aseguró con una leve sonrisa.

(Con información de EFE)

Artículo anterior

Qué ciencia y herramientas potencian el aprendizaje y la memoria según neurocientíficos

Artículo siguiente

LatinSec busca vigiladores

Continuar leyendo

Últimas noticias