Un equipo de especialistas de la Universidad de Stanford halló que una dieta que simula el ayuno puede reducir de forma notable la inflamación y mejorar los síntomas en personas con enfermedad de Crohn, una afección intestinal que afecta a millones de personas en todo el mundo.
Según información recogida por Daily Mail, este plan alimentario, aplicado cinco días al mes, mostró mayor eficacia que la dieta habitual y aparece como una alternativa para quienes presentan síntomas digestivos importantes.
Descubrimiento principal con la dieta que simula el ayuno
El ensayo clínico, liderado por el Dr. Sidhartha R Sinha, incluyó a 97 pacientes con enfermedad de Crohn: 65 siguieron la dieta que simula el ayuno y 32 mantuvieron su alimentación habitual durante tres meses.
La pauta consistió en limitar la ingesta diaria a entre 725 y 1.100 calorías durante cinco días consecutivos cada mes. Las comidas, con proporciones determinadas de grasas, proteínas y carbohidratos, fueron provistas por el equipo del estudio y aprobadas por un dietista; solo se permitió consumir esos alimentos durante los días del protocolo.
Ya tras un único ciclo se observaron mejoras y la mayoría de los participantes completó los ciclos previstos: la adherencia fue del 77%.
Resultados clínicos: mejora de síntomas y calidad de vida
Tras tres meses, el 69% de quienes siguieron la dieta reportaron una mejoría evidente de los síntomas, frente al 44% del grupo control. La remisión clínica se alcanzó en el 65% del grupo de la dieta y en el 38% del grupo con alimentación habitual.
Los participantes del grupo de la dieta informaron menos dolor abdominal y menos episodios diarreicos, así como una mejor valoración de su calidad de vida. Los análisis mostraron una caída apreciable de la calprotectina fecal, un marcador clave de inflamación intestinal, y reducción de ciertos ácidos grasos proinflamatorios.
Las variaciones en la proteína C reactiva fueron menores, pero los síntomas mejoraron. Daily Mail señaló que los beneficios se apreciaron tanto en casos leves o moderados como en pacientes que no recibían tratamientos biológicos avanzados; en este último subgrupo más del 75% registró mejoras importantes.
Ventajas sobre otros tratamientos
El tratamiento habitual del Crohn leve suele limitarse a inmunosupresores de uso prolongado, que aumentan el riesgo de infecciones, o a corticoides para tratamientos cortos, asociados a efectos adversos a largo plazo como aumento de peso, pérdida ósea y riesgo de diabetes.
En comparación, la dieta que simula el ayuno implica una menor carga terapéutica: requiere solo cinco días al mes de pautas restrictivas y permite retomar la dieta habitual el resto del tiempo, lo que facilita el cumplimiento y reduce la sensación de sacrificio crónico frente a tratamientos continuos o restricciones prolongadas.
Contexto epidemiológico con desafíos del Crohn
La enfermedad de Crohn no tiene cura y su prevalencia sigue aumentando, especialmente entre jóvenes. Según datos citados por Daily Mail, en Estados Unidos más de 100.000 menores de 20 años conviven con enfermedades inflamatorias intestinales.
Desde 2009 se ha observado un incremento en la prevalencia pediátrica: un 22% en Crohn y un 29% en colitis ulcerosa. El inicio suele darse en adultos jóvenes, con una edad media cercana a los 30 años; la mayoría de los diagnósticos se concentra entre los 20 y 30 años, con otro pico alrededor de los 50.
Teorías sobre causas y explicación biológica
Hay una contribución genética —entre el 10% y el 25% de los pacientes tiene un familiar directo afectado—, pero la herencia no explica por completo la enfermedad. Incluso entre gemelos idénticos, solo uno de cada dos desarrolla Crohn, lo que sugiere un papel importante de factores ambientales.
Varias hipótesis relacionan el aumento de casos con aspectos del estilo de vida moderno: la hipótesis de la higiene, que asocia ambientes demasiado limpios con alteraciones inmunitarias, y el posible efecto de la dieta occidental, rica en carnes y alimentos procesados.
El estudio de Stanford aportó evidencia de que un cambio dietario puede modular mecanismos inflamatorios: se detectó menor actividad de genes vinculados a la inflamación en quienes siguieron la dieta restrictiva.
Los efectos adversos más frecuentes fueron fatiga leve y cefalea transitoria. No se informaron complicaciones graves relacionadas con la dieta y la adherencia fue alta entre los participantes.
Perspectivas de futuro y declaración del investigador
El Dr. Sidhartha R Sinha expresó al Daily Mail: “Nos sorprendió gratamente que la mayoría de los pacientes pareciera beneficiarse de esta dieta”. Añadió que la reducción de marcadores inflamatorios convierte a esta intervención en una opción atractiva para estudiar en Crohn.
Aunque los resultados son prometedores, los autores señalan que hacen falta más investigaciones para entender por qué distintos regímenes dietarios producen efectos variados en quienes padecen esta enfermedad inflamatoria.


