Los precios del petróleo subieron con fuerza el jueves, alcanzando niveles no vistos desde finales del invierno pasado. La posibilidad de una intervención de Estados Unidos en Irán llevó a los operadores a descontar el riesgo de que un conflicto afecte la producción hidrocarburífera iraní.
El Brent del mar del Norte para entrega en marzo repuntó 3,38% y cerró en USD 70,71 por barril, su nivel más alto desde fines de julio de 2025. El West Texas Intermediate (WTI) para el mismo mes avanzó 3,50% y terminó en USD 65,42 por barril, tras registrar durante la jornada un alza superior al 5%. En la semana, el WTI acumuló un incremento de más del 10%.
“Los mercados petroleros están incorporando rápidamente el riesgo geopolítico en los precios a medida que crece la probabilidad de una acción directa de EEUU contra Irán. La velocidad de la reacción sugiere que los mercados consideran real e inminente la posibilidad de una acción militar estadounidense contra Irán”, explicó Jorge Leon, de Rystad Energy.
El presidente estadounidense Donald Trump exigió a Teherán un acuerdo nuclear y advirtió el miércoles en la red Truth Social que “el tiempo se está acabando”. Asimismo señaló que un eventual ataque podría ser “peor” que el ocurrido en junio del año pasado contra instalaciones nucleares iraníes.
En respuesta, el portavoz del Ejército iraní advirtió el jueves que el país responderá “de manera inmediata” en caso de un ataque estadounidense, y subrayó que “muchas” bases estadounidenses en la región están al alcance de misiles iraníes.
El mercado también teme posibles interrupciones en el estrecho de Ormuz, por donde circula alrededor del 20% de la producción mundial de crudo. “La preocupación es por las posibles perturbaciones en el suministro, particularmente en el estrecho de Ormuz”, señaló David Morrison, de Trade Nation.
Irán figura entre los diez principales productores mundiales de petróleo. Giovanni Staunovo, de UBS, indicó a la AFP que, además del riesgo por un conflicto con Irán, los precios están presionados por “perturbaciones en Kazajistán”, en particular en el yacimiento de Tengiz, que han retirado “un número significativo de barriles del mercado”.
Analistas del sector añadieron que la reciente subida también refleja el impacto de la ola de frío que afecta a Estados Unidos. Las bajas temperaturas han provocado interrupciones en la producción y en las operaciones logísticas, complicando el transporte y el procesamiento en varias regiones.
Además, una caída inesperada en las reservas comerciales estadounidenses sorprendió al mercado y contribuyó a la presión alcista sobre las cotizaciones. Estos factores, junto con la tensión geopolítica en torno a Irán y las perturbaciones en otros productores clave, reforzaron el repunte de los precios observado en los últimos días.
(Con información de AFP y EFE)


