30 de enero de 2026
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20 años de la película que casi no se hizo y cambió Hollywood

Han pasado veinte años desde el estreno de Pequeña Miss Sunshine en el teatro Eccles, que volvió a acoger una proyección con motivo del vigésimo aniversario durante el Festival de Sundance. Al evento acudieron los intérpretes Toni Collette, Greg Kinnear, Paul Dano y Abigail Breslin, junto a los directores Jonathan Dayton y Valerie Faris y al guionista Michael Arndt.

La sesión incluyó la proyección completa de la película ante un público mixto de espectadores que ya la conocían y de quienes la veían por primera vez. Al terminar los noventa minutos, la película recibió una ovación en pie, réplica de la que obtuvo en su estreno hace dos décadas en el mismo festival.

Eugene Hernandez, director actual del certamen, señaló que esta función marcó también el fin de una etapa para el teatro Eccles, ya que será la última vez que el festival celebre un evento en esa sala.

La velada tuvo un tono festivo y hubo muestras de apoyo especialmente dirigidas a Paul Dano, quien reapareció públicamente tras la polémica suscitada por comentarios críticos de Quentin Tarantino sobre su trabajo en Pozos de ambición.

En la charla posterior a la proyección, Dano agradeció el respaldo recibido: “Ha sido realmente reconfortante y estoy increíblemente agradecido de que el mundo haya salido en mi defensa, así yo no he tenido que hacerlo”.

El reparto rememora 20 años de viaje

Tras la película, Hernández convocó al escenario al equipo artístico y técnico, que fue ovacionado individualmente. Dayton calificó de “milagroso” poder reunir de nuevo al reparto y agradeció al público su presencia, recordando que este tipo de encuentros son poco habituales.

Collette preguntó al auditorio su impresión y, recién llegada desde Australia, comentó que la película le resultó ahora “más conmovedora y más alegre”, y que con veinte años de distancia había descubierto matices que antes no percibía. “Veinte años de crecimiento dan una perspectiva distinta”, añadió.

Breslin recordó la ovación de 2006 cuando tenía nueve años y contó en tono humorístico cómo su madre tuvo que tranquilizarla ante la sorpresa: “¿Nos vamos a morir todos?’, pensé”, relató.

Dano rememoró su evolución durante el casting: empezó las pruebas con dieciocho años y, por los retrasos, tenía veinte al comenzar el rodaje, lo que le llevó a ocultar su vigésimo primer cumpleaños por miedo a ser reemplazado. Collette bromeó sobre la diferencia de edad entre ambos: “Yo tenía 33 y era tu madre”.

Michael Arndt explicó las dificultades iniciales para sacar adelante el guion: lo escribió estando sin trabajo, sin agente ni productor, y fue rechazado por varios estudios. “Escribir el guion fue un salto de fe”, dijo.

Secretos y anécdotas de un éxito inesperado

El equipo destacó la importancia de una semana de ensayos previa al rodaje, poco habitual en el cine estadounidense. Valerie Faris señaló que esos ensayos permitieron a los intérpretes conocer bien a sus personajes y confirmar el potencial del proyecto. Kinnear recordó que durante ese tiempo compartieron juegos, deportes y discusiones sobre los roles, lo que generó “una magia especial”.

Varios recuerdos giraron en torno a la furgoneta Volkswagen amarilla que aparece en la película. David T. Friendly reconoció que antes del estreno no sabían cómo reaccionaría el público, y que la escena en la que la familia empuja la furgoneta fue un momento decisivo para provocar la risa y el aplauso.

Kinnear y Collette rememoraron la secuencia en la que Alan Arkin, como el abuelo Edwin, muestra su apoyo a Richard en un momento difícil; destacaron lo conmovedora que resultaba la interpretación de Arkin, merecedora del Óscar al mejor actor secundario.

Sobre la famosa escena del concurso de belleza, contaron que inicialmente Breslin bailó con Gimme All Your Lovin’ de ZZ Top, pero la canción era demasiado lenta; el supervisor musical propuso Superfreak, que finalmente encajó con la coreografía inesperada.

Dano dijo también que la película fue clave para su carrera: “Estoy muy agradecido por la primera película que hice. Tenía dieciséis años y llegó al Sundance. Aquí se me abrieron realmente las puertas”.

El largo viaje hasta el reconocimiento

El camino de Pequeña Miss Sunshine no estuvo exento de obstáculos. Friendly subrayó lo improbable del éxito global del film y se mostró sorprendido por la iconografía que ha generado en dos décadas, con réplicas del autobús y largas colas para fotografiarse junto a él en el festival.

Ante la pregunta sobre un mensaje para cineastas, Dayton recordó que en la industria hubo escepticismo —incluso alguien dijo que la película “jamás se haría”— y animó a perseverar: “No os rindáis. Puede suceder”.

El aniversario también recordó el impacto industrial del filme: tras su paso por Sundance en 2006, Fox Searchlight compró la cinta por 10,5 millones de dólares; finalmente recaudó más de 100 millones y obtuvo cuatro nominaciones a los Premios de la Academia, con premios para Arkin y Arndt.

Para concluir, Bell compartió el consejo que le dio un agente cuando le dijeron que la película “nunca se haría”: “No te rindas. La autenticidad tiene mucho valor. Así que, hazte caso a ti mismo”.

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