En un contexto marcado por la exposición mediática, tensiones familiares y episodios que vuelven a surgir, Zaira Nara habló con claridad sobre su vínculo actual con Mauro Icardi y se expresó también respecto de la China Suárez. La modelo, que suele mantener un perfil bajo ante los escándalos, reconoció que su relación con el excuñado cambió, aunque dejó claro que su prioridad es el bienestar de sus sobrinas.
La entrevista se realizó en La mañana con Moria (Eltrece), donde un cronista la consultó por el futbolista del Galatasaray y por el estado del lazo familiar luego del Wandagate y del posterior divorcio de Wanda Nara e Icardi. Zaira respondió sin evasivas: “Siempre tuve un excelente vínculo. Hoy no tengo vínculo”. Con esa frase sintetizó que existe una distancia establecida por ella misma.
Al mismo tiempo, dejó en claro que su lugar afectivo en la familia permanece y que su foco no está en los medios. Ante la pregunta sobre si hablaría con Icardi “cuando esto se acomode”, respondió que no tendría problema y que su apoyo estará orientado a lo que beneficie a sus sobrinas. Subrayó que ellas son muy importantes para ella y que siempre estará disponible para ayudarlas.
El cronista intentó introducir el eje legal y cuestiones judiciales que involucran a la expareja, pero Zaira prefirió no profundizar en esos temas: dijo que no le interesa involucrarse y reiteró su postura de apoyo familiar.
La charla también tocó a Eugenia “China” Suárez. El periodista señaló que nunca la oyó hablar mal de ella, y Zaira confirmó: “No, nunca”. Explicó que evita el escándalo, que prefiere un orden personal y que no construyó su carrera en base a controversias mediáticas.
Describió además cómo vive los escándalos cuando la afectan directamente: los sufre mucho y le incomoda que se hable de ella. Esa incomodidad explica por qué se distancia de la polémica pública, a diferencia de quienes se benefician del ruido mediático.
Cuando le preguntaron, “como espectadora”, sobre imágenes relacionadas con Icardi y Suárez, marcó un límite: no le interesa hablar del tema y, aun como espectadora, no quiere involucrarse porque mantiene su postura personal.


