Amber Heard habló de forma inusual sobre sus experiencias judiciales junto a Johnny Depp en Silenced, un documental estrenado en el Festival de Cine de Sundance 2026.
Dirigida por Selina Miles, la película analiza cómo las leyes de difamación pueden emplearse para “silenciar” a quienes denuncian abusos. Desde la perspectiva de Heard, el relato va más allá de lo personal y aborda el efecto colectivo de estos procesos legales sobre quienes se atreven a hablar.
En el documental, Heard enfatiza que ha perdido la voluntad de contar su historia: “Esto no va sobre mí. He perdido mi capacidad para hablar. No estoy aquí para narrar mi historia. No quiero contarla; de hecho, ya no quiero usar mi voz. Ese es el problema”, declara en la cinta.
La película también aborda episodios relacionados con el litigio en el Reino Unido, donde la abogada internacional de derechos humanos Jennifer Robinson acompañó a Heard cuando Depp presentó una demanda contra el periódico británico The Sun.
La persecución judicial y sus consecuencias
Al recordar el juicio contra The Sun, Heard relata que al finalizar el proceso surgió la posibilidad de hacer declaraciones a la prensa. Jennifer Robinson le preguntó si realmente deseaba hacerlo y ella temió que, al expresarse, la situación empeorara: “No comprendía que para mí, por ser mujer y usar mi voz, esto podría agravarse aún más”, dice en el filme.
Según la sinopsis del Festival de Sundance, Silenced amplía su mirada a otros casos, como el de la periodista colombiana Catalina Ruiz-Navarro y la activista australiana Brittany Higgins, figuras significativas en la defensa de la libertad de prensa y en la denuncia del abuso de poder en sus países.
El documental sostiene que “cuando las mujeres alzan la voz, poderosos sistemas se activan para desacreditarlas y castigarlas”.
La repercusión familiar y el final del litigio
En el filme, Heard afirma que la determinación de otras mujeres le aporta fuerza y esperanza. “Me da fuerzas ver cómo otros afrontan la lucha. Mujeres que tienen el valor de enfrentar el desequilibrio de poder. Al pensar en la cara de mi hija, cuando empieza a dar sus primeros pasos en el mundo… creo que es posible un futuro mejor”, afirma.
Heard es madre de tres hijos: los mellizos Ocean y Agnes, y la hija Oonagh Paige. Su relación con Depp terminó en 2016, cuando ella solicitó el divorcio alegando diferencias irreconciliables y presentó una orden de alejamiento temporal, acusando a Depp de violencia doméstica.
Tras un acuerdo de divorcio por 7 millones de dólares (aproximadamente 6,4 millones de euros), Depp demandó a Heard en marzo de 2019 por difamación tras la publicación de un artículo de opinión de la actriz en The Washington Post.
Años marcados por el escrutinio público
El juicio contra The Sun concluyó en noviembre de 2020, cuando la justicia británica determinó que la descripción de Depp como “maltratador” estaba “sustancialmente acreditada”, fallo que contó con el testimonio de Heard.
El intento de Depp de recurrir esa sentencia en marzo de 2021 no prosperó. En abril de 2022 comenzó en Estados Unidos un nuevo juicio por difamación, en el que ambas partes se acusaron mutuamente de abusos físicos, emocionales y psicológicos.
Después de seis semanas de audiencias y una amplia cobertura mediática, el jurado halló a Heard responsable de los tres cargos de difamación relacionados con el artículo de 2018 y la condenó a pagar 10,35 millones de dólares (unos 9,5 millones de euros).
El tribunal también falló a favor de Depp en una de las contrademandas, por la que se le otorgaron a Heard dos millones de dólares (aproximadamente 1,8 millones de euros) en sentido contrario.
Aunque ambos presentaron recursos, cerraron el procedimiento mediante un acuerdo final: Heard aceptó pagar un millón de dólares (cerca de 900.000 euros), monto que se informó sería destinado por Depp a distintas organizaciones benéficas.


