Ignacio “Nacho” Fernández analizó la derrota 2-0 ante River en el Monumental y atribuyó el desarrollo del partido a una expulsión temprana que condicionó al equipo. Reconoció la superioridad del rival y consideró el resultado justo.
Destacó además el impacto del estadio y de su hinchada —unas 85.000 personas— como un factor que complica jugar allí. Explicó que el equipo intentó resistir tras la expulsión, pero que el gol de tiro libre al cierre del primer tiempo terminó por inclinar la balanza.
Fernández apuntó que jugar con diez fue determinante: se volvió muy difícil mantener la posesión y generar alivio, salvo en el tramo en que River también quedó con diez y el equipo pudo adelantarse algo, ya con el marcador en contra. Sobre la preparación física, afirmó que la pretemporada fue corta pero exigente y que, aunque tres partidos en una semana pueden ser complicados, el plantel se siente bien y lo viene soportando de manera aceptable.
Por último, destacó lo emotivo que fue regresar al Monumental, donde fue campeón: pudo entrar con su hija y disfrutar el momento con otra camiseta, aunque el resultado no fue el que esperaba. Concluyó mirando ya hacia los próximos compromisos.


