Paris Hilton recordó la relación que mantiene desde hace más de veinte años con Britney Spears y habló con franqueza sobre el “trauma compartido” de haber crecido bajo una fama intensa, especialmente durante los primeros años de la década de 2000.
La empresaria y figura de telerrealidad hizo esas declaraciones en el podcast I’ve Never Said This Before with Tommy DiDario, al que acudió para promocionar su nuevo documental Infinite Icon: A Visual Memoir.
En la entrevista, Hilton contó que se reunió con Spears apenas unas semanas antes, cuando celebraron juntas el cumpleaños de la cantante en México. Ese encuentro fue ocasión para recordar las heridas que les dejó el acoso de los paparazzi cuando eran veinteañeras.
Dijo que hablaban de lo crueles y mezquinas que eran las personas en aquel entonces y destacó que pocas personas pueden comprender lo que vivieron, pero que esa experiencia las fortaleció a ambas.
Hilton describió esos años como una etapa solitaria, en la que la crítica constante y la exposición mediática afectaron la salud emocional de quienes crecieron frente a las cámaras. Señaló que, en ese momento, parecía que destruir a las mujeres era visto como entretenimiento.
Consultada sobre qué le diría a su yo más joven, ofreció una reflexión que relaciona aquel sufrimiento con el significado que ha encontrado con el tiempo.
Dijo que, aunque atravesaría momentos muy difíciles y atemorizantes, con el tiempo todo tendría sentido porque su experiencia inspiraría a millones de personas, le daría propósito y le permitiría ayudar a niños, mujeres y sobrevivientes en todo el mundo.
Hilton también contó que su personaje de “rubia tonta” funcionó como un mecanismo de defensa frente a la mirada pública.
Explicó que el mundo la conoció por ese personaje —especialmente por The Simple Life— y que ella lo exageró como respuesta a lo que estaba viviendo; fue, en cierto sentido, una máscara para protegerse ante una fama abrumadora a una edad temprana.
Al separar su identidad real del personaje lograba amortiguar los ataques: cuando alguien era cruel pensaba “no soy yo, es solo el personaje”. Hilton afirmó que esa estrategia la protegió de mucho dolor.
Aunque reconoció que el contexto mediático ha cambiado en los últimos veinte años, sostuvo que la crueldad no ha desaparecido por completo y aprovechó la entrevista para defender a jóvenes estrellas que hoy enfrentan críticas constantes.
Comentó que, pese a las mejoras, aún hay personas que atacan a mujeres jóvenes y que probablemente lo hacen porque no están bien consigo mismas; por eso sigue utilizando su plataforma para denunciar estas situaciones y promover cambios.
Hilton elogió además a la actriz Millie Bobby Brown, expresando un gran respeto por su actitud.
Dijo que la admira, que hablan con frecuencia, que la considera brillante y fuerte, y que se sintió orgullosa de verla defenderse, añadiendo que le hubiera gustado poder hacer lo mismo en su momento.
Estas declaraciones se dieron en el marco de la promoción de su documental Infinite Icon: A Visual Memoir, que se estrena en cines el 30 de enero. En conversaciones con PEOPLE, Hilton explicó que el proyecto busca dar un nuevo significado a su vida pública y privada.
La película repasa su trayectoria musical y personal, desde sus sueños de infancia hasta su reinvención artística, e incluye material de archivo, videos caseros inéditos y entrevistas nuevas. Según la sinopsis oficial, muestra cómo la música “le salvó la vida” tras el abuso sufrido en centros de rehabilitación para adolescentes y el hostigamiento mediático de los años 2000.


