31 de enero de 2026
Buenos Aires, 29 C

Cândido Godói: por qué es la capital mundial de los gemelos

En el sur de Brasil, en el estado de Río Grande do Sul y a pocos kilómetros de la frontera con Argentina, se encuentra Cândido Godói, un pequeño municipio que mantiene un récord mundial: la mayor proporción de gemelos por habitante. Con algo más de 6.500 habitantes, esta localidad ha atraído atención internacional y ha sido objeto de debates científicos, periodísticos e históricos.

El fenómeno ha motivado investigaciones universitarias, reportajes de medios globales y diversas hipótesis que combinan genética, historia y relatos sobre episodios del siglo XX.

El fenómeno gemelar de Cândido Godói

En Cândido Godói, aproximadamente uno de cada diez embarazos termina en gemelos, una proporción que supera con creces la media nacional brasileña, cercana al 1%. Para comparar, en la mayoría de los países la tasa de gemelos ronda uno por cada 80 embarazos; en algunas zonas locales, como Linha de São Pedro, la concentración es muy alta: de 80 familias, unas 40 han registrado nacimientos de gemelos.

Según datos municipales, el 35% de los partos consignados entre 1959 y 2014 correspondieron a embarazos gemelares. En 2015 la BBC informó la existencia de al menos 90 pares de gemelos en el municipio, cifra que representa casi el 3% de la población.

El contraste con otros lugares famosos por su alta incidencia de gemelos, como Igbo-Ora en Nigeria o Kodinhi en India, resulta notable: ninguno exhibe las proporciones observadas en Cândido Godói. Además, muchos gemelos locales presentan rasgos físicos poco comunes para la región, como cabello rubio y ojos claros, lo que aumentó el interés por el caso y las especulaciones sobre su origen.

Teorías y leyendas

La fama de Cândido Godói como “tierra de gemelos” se alimentó tanto de los datos demográficos como de historias que circulan entre los habitantes. Una de las teorías más difundidas y polémicas apareció en 2009 con el libro Mengele: el Ángel de la Muerte de Sudamérica, del periodista e historiador argentino Jorge Camarasa.

En su trabajo, Camarasa plantea que el médico nazi Josef Mengele, conocido por sus experimentos con gemelos en Auschwitz, continuó prácticas similares en Sudamérica tras huir de Europa. El autor reunió testimonios de vecinos que afirmaban que, en la década de 1960, un médico extranjero visitaba las granjas locales, atendía a mujeres embarazadas y les suministraba tratamientos que algunos describen como novedosos o experimentales. Según esos relatos, el visitante habría seguido embarazos, aplicado medicamentos y hablado sobre inseminación artificial.

De acuerdo con Camarasa, a partir de la supuesta llegada de ese médico en 1963 habría comenzado un aumento en los partos gemelares, hipótesis que generó amplio debate público.

El “efecto fundador” y la genética como explicación

Frente a la hipótesis de experimentos forzados, estudios científicos han propuesto una explicación genética conocida como “efecto fundador”. La genetista Lavinia Schuler-Faccini, de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul, y su equipo analizaron la genealogía y la composición genética de la población de Cândido Godói.

Su investigación incluyó el estudio de 42 madres y detectó la presencia de variantes genéticas que, sin ser determinantes, aumentan la probabilidad de embarazos gemelares. Además, señalaron que la endogamia y los lazos familiares estrechos entre descendientes de colonos alemanes han favorecido la persistencia de esos rasgos en la comunidad.

El trabajo de Schuler-Faccini y de la bióloga molecular Ursula Matte se apoyó en el análisis de más de 6.600 partidas de bautismo entre 1959 y 2008. Identificaron 91 pares de gemelos y un caso de trillizos, y no hallaron un aumento brusco en la tasa de gemelos durante los años en que, según algunas versiones, habría estado presente Mengele. Tampoco se observaron diferencias significativas entre los periodos 1927-1958 y 1959-2008, según la publicación en bases científicas como PubMed.

“La mayoría de los gemelos se agrupan en familias y eso ocurre desde mucho antes de las supuestas visitas”, señaló Matte, lo que apunta a un factor genético más que a intervenciones externas. A lo largo del tiempo se han planteado otras explicaciones, como factores ambientales o la calidad del agua, pero hasta ahora la hipótesis genética es la que cuenta con mayor respaldo científico.

Artículo anterior

Paro gremial en aeropuertos podría retrasar vuelos desde este fin de semana

Artículo siguiente

Régimen iraní atribuye explosión en edificio de Bandar Abbas a fuga de gas

Continuar leyendo

Últimas noticias