1 de febrero de 2026
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Imbolc: fiesta celta de fuego y esperanza primaveral

Imbolc es una festividad celta que marca el comienzo de la primavera el 1 de febrero en Irlanda y Escocia. Vinculada a la luz y al fuego, esta celebración incluye rituales de purificación y renovación. En el centro de las tradiciones figura la diosa Brigid, posteriormente asociada con Santa Brígida, según documenta National Geographic.

La palabra Imbolc, del irlandés antiguo, se traduce como “en el vientre” y remite a la fertilidad y a los primeros signos de la vida que renace en la naturaleza.

Ubicado entre el solsticio de invierno y el equinoccio de primavera, Imbolc es uno de los festivales de fuego más antiguos del calendario celta. El fuego, presente en velas y hogueras, simboliza la purificación y la esperanza tras los meses invernales.

Primeras referencias y contexto histórico

Las primeras menciones a Imbolc aparecen en la literatura medieval irlandesa. En relatos como el Ciclo del Úlster se describen celebraciones relacionadas con la temporada de ordeño y el despertar de la tierra.

Este festival influyó en la organización del calendario celta y en la vida agrícola y espiritual de las comunidades, según señalamientos de fuentes como National Geographic.

Brigid: la diosa central de Imbolc

Brigid, a menudo representada como una figura triple, está asociada con la fertilidad, la artesanía (incluida la herrería), la poesía, la profecía y la sanación. Hija del dios Dagda, simboliza la conexión entre la fecundidad del suelo y la abundancia esperada con la nueva estación.

Su culto subraya el renacimiento natural, visible en la lactancia del ganado y en la aparición de los primeros brotes silvestres en los campos.

Rituales y símbolos tradicionales

Entre los ritos más comunes figuran el encendido de velas y hogueras para “despertar” la tierra, y la confección de la cruz de Brigid —con cuatro brazos iguales— que se cuelga en puertas y techos como símbolo de protección.

Otras prácticas persistentes incluyen dejar paños sagrados en los campos para su bendición y atender el canto de aves, como la alondra, interpretado tradicionalmente como indicio de una primavera temprana y favorable.

El sincretismo con Santa Brígida

Con la cristianización, muchas costumbres paganas se incorporaron al Día de Santa Brígida, celebrado también el 1 de febrero. La santa, vinculada a la fundación del primer monasterio en Kildare y patrona de ganaderos y parteras, heredó símbolos de protección y fertilidad de la antigua deidad, según National Geographic.

No obstante, historiadores y comunidades religiosas distinguen entre la figura cristiana de la santa y la Brigid pagana, manteniendo identidades y significados distintos.

Imbolc hoy: tradiciones vivas y expansión global

Hoy en día, en Irlanda muchas prácticas de Imbolc y del Día de Santa Brígida se entrelazan: la cruz de Brigid, los rituales con velas y las reuniones comunitarias son habituales.

En Escocia, las celebraciones conservan un carácter más marcadamente celta; la gente realiza paseos por la naturaleza, planta semillas como acto simbólico de intención anual y escucha el canto de aves como presagio del tiempo por venir.

Fuera de las islas británicas, comunidades neopaganas han adoptado Imbolc, adaptando rituales tradicionales. En Kildare, por ejemplo, la conmemoración se extiende a varios días e integra elementos cristianos y paganos para honrar el patrimonio local. Entre las prácticas modernas destacan la elaboración de cruces de Brigid, la escritura de poesía y ceremonias con velas y agua.

Renovación y esperanza al iniciar febrero

El sincretismo entre tradiciones paganas y cristianas sigue siendo evidente en los símbolos y costumbres que perduran, aunque cada grupo enfatiza distintos aspectos. El Día de Santa Brígida pone foco en la dimensión sanadora y en peregrinaciones a manantiales, mientras que Imbolc subraya la renovación y la fertilidad del entorno.

Al comenzar febrero, muchas personas siembran semillas para expresar deseos y objetivos; el crecimiento de esas plantas funciona como recuerdo tangible del cuidado y la constancia necesarios para alcanzar las metas durante el año.

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