Japón celebra este domingo elecciones parlamentarias en medio de gran expectación sobre el futuro político del país y la dirección que tomará el gobernante Partido Liberal Democrático (PLD), encabezado por la primera ministra Sanae Takaichi.
En Tokio comenzó a nevar la mañana del sábado y las temperaturas no superarán el grado centígrado durante la jornada electoral; la capital amaneció completamente cubierta de nieve.
En otras zonas, donde se esperan nevadas más intensas, las autoridades han ajustado los horarios de apertura y cierre de los colegios electorales según las previsiones meteorológicas, informó la cadena pública NHK.
Takaichi votó de forma anticipada el jueves y pidió a quienes viven en áreas afectadas por el temporal que hicieran lo mismo. Según NHK, hasta el viernes más de 20,79 millones de personas —aproximadamente el 20% del electorado— ya habían ejercido el voto adelantado. Para el inicio de la votación se dispuso la apertura de más de 44.600 colegios electorales a las 07:00 hora local.
Las últimas encuestas de medios japoneses indican que el PLD de Takaichi podría obtener más de 300 de los 465 escaños de la Cámara Baja, lo que le daría una mayoría absoluta. Si la coalición alcanza al menos 310 escaños —dos tercios de la cámara— podría aprobar proyectos de ley rechazados en la Cámara Alta, donde actualmente está en minoría.
La primera ministra, la primera mujer en ocupar el cargo, convocó las elecciones anticipadas con la intención de consolidar una mayoría suficiente para impulsar una ambiciosa agenda conservadora, en un contexto de crecientes tensiones con China y con la atención de un aliado clave como Estados Unidos y su presidente, Donald Trump.
Takaichi resulta popular entre algunos votantes jóvenes por su estilo directo y su lema de “trabajar, trabajar, trabajar”, pero enfrenta el reto de renovar la imagen de un partido que ha dominado la política durante siete décadas y que aparece poco valorado en las encuestas.
La primera ministra busca una alianza con el Partido de la Innovación de Japón para asegurar una mayoría en la cámara baja, aunque los sondeos sugieren que el PLD podría alcanzar una mayoría simple por sí solo. Las proyecciones apuntan a que la coalición podría llegar hasta unas 300 bancas, un avance notable respecto a la ajustada situación tras la derrota de 2024.
Takaichi ha anunciado que dimitiría si el PLD no logra la mayoría. Una victoria contundente supondría un giro a la derecha en políticas de seguridad, inmigración y defensa, en línea con el auge de partidos nacionalistas como Sanseito. Entre sus propuestas figura revisar la estrategia de defensa antes de diciembre, levantar la prohibición de exportar armamento y reforzar capacidades militares ofensivas, apartándose así de algunos principios pacifistas formulados tras la Segunda Guerra Mundial.
Su programa también contempla medidas más estrictas hacia extranjeros, nuevas políticas contra el espionaje y limitaciones a la compra de propiedades por parte de no residentes, además de un aumento del gasto en defensa.
Durante la campaña, Takaichi se ha centrado en cuestiones económicas y de inmigración, evitando en lo posible temas más polémicos. Expertos advierten que algunas medidas propuestas podrían afectar derechos civiles. La jornada electoral está marcada igualmente por nevadas récord en el norte del país, que han provocado cortes y podrían retrasar el conteo en las áreas más afectadas. La oposición, fragmentada, no parece en condiciones de presentar un reto serio al dominio del PLD en estos comicios.
(Con información de EFE y Associated Press)

