23 de febrero de 2026
Buenos Aires, 27 C

Estados Unidos retira su mayor base en noreste de Siria

Las fuerzas estadounidenses comenzaron este lunes la retirada de su mayor base en el noreste de Siria, marcando el repliegue final tras más de una década de presencia. Fuentes de seguridad y testigos indicaron que, durante la mañana del 23 de febrero, decenas de camiones —algunos transportando vehículos blindados— salieron de la base de Qasrak, en la provincia de Hasaka, rumbo a la frontera con Irak. Imágenes difundidas por Reuters muestran la caravana cerca de Qamishli. El Comando Central del ejército de Estados Unidos (Centcom) no hizo declaraciones oficiales sobre la operación.

Con la salida de Qasrak, la coalición internacional liderada por Estados Unidos queda con una sola instalación en Siria, ubicada en Rmelan, cerca de la frontera con Irak. Qasrak había sido, desde 2014, un punto estratégico en la lucha contra el Estado Islámico, con despliegues estadounidenses coordinados con las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), una coalición encabezada por milicias kurdas. Ni el Ministerio de Defensa sirio ni las FDS respondieron a solicitudes de información sobre la retirada.

Fuentes diplomáticas y gubernamentales sirias citadas por AFP señalaron que la salida completa de Qasrak y de otras bases estadounidenses se concluiría en un plazo de 20 a 30 días, tras lo cual no quedarán tropas de Estados Unidos en Siria. Un alto cargo sirio afirmó que en aproximadamente un mes “no habrá más presencia militar en las bases”, y una fuente kurda confirmó que el repliegue responde a acuerdos bilaterales recientes.

La retirada coincide con la consolidación del control del gobierno provisional de Damasco sobre el norte y noreste del país, zonas que hasta ahora estaban bajo administración kurda y bajo la protección de Washington. Según el acuerdo firmado el 29 de enero de 2026, las fuerzas kurdas aceptaron integrarse en el Ejército Nacional Sirio, lo que permite el despliegue de fuerzas estatales en ciudades como Hasaka y Qamishli y elimina la necesidad de una zona de protección internacional. El pacto incluye garantías sobre derechos educativos y culturales para la población kurda, poniendo fin a décadas de disputas por la autonomía.

La presencia de Estados Unidos en Siria se inició en septiembre de 2014 como parte de la Operación Inherent Resolve, una coalición de más de 80 países contra el Estado Islámico, que entonces controlaba amplias zonas de la región. El último enclave yihadista, Baghouz, cayó en marzo de 2019, pero Washington mantuvo cerca de 1.000 efectivos en el país para prevenir un resurgimiento extremista y contener la influencia iraní.

El panorama político cambió tras la caída del régimen de Bashar al-Asad en diciembre de 2024, cuando el presidente huyó a Moscú y se instaló un gobierno transitorio en Damasco. Esa nueva administración abrió canales diplomáticos que facilitaron el acuerdo con los kurdos. En ese contexto, la presencia militar estadounidense perdió su justificación estratégica y se aceleró el repliegue: el 12 de febrero se entregó la base de Al-Tanf y este lunes comenzó el desalojo de Qasrak.

Se calcula que, al finalizar la retirada, Estados Unidos habrá puesto fin a 11 años y cinco meses de operaciones militares continuas en Siria. Washington conservará únicamente una capacidad mínima de coordinación antiterrorista desde territorio iraquí.

Artículo anterior

Apuñalamiento mortal en estación de servicio de Lanús; policía detenido

Artículo siguiente

HONOR presentará un celular robot en el MWC 2026

Continuar leyendo

Últimas noticias