15 de enero de 2026
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Cierre de fábrica en el Conurbano deja 100 empleados sin trabajo

La empresa estadounidense Lamb Weston, fabricante global de papas fritas congeladas, anunció el cierre definitivo de su planta en Munro, partido de Vicente López, lo que implicará la desvinculación de alrededor de 100 empleados. La medida forma parte de una reorganización productiva global que busca concentrar la producción en la nueva planta del Parque Industrial de Mar del Plata, recientemente inaugurada.

El anuncio generó impacto porque la compañía había inaugurado hace pocos meses su mayor fábrica en América, tras una inversión de 320 millones de dólares. La firma explicó que el cierre de Munro responde a una estrategia para mejorar la rentabilidad y la eficiencia operativa y del capital a nivel global. “Lamb Weston cerrará la planta de Munro, Argentina, y consolidará la producción para América Latina en su moderna planta de Mar del Plata”, comunicó la empresa.

Sylvia Wilks, directora de la cadena de suministro, señaló que el control de costos es un aspecto central: gestionar eficientemente los costos en la cadena de suministro es clave para generar valor para los clientes y priorizar inversiones que modernicen los activos, manteniendo operaciones eficientes, resilientes y preparadas para el crecimiento futuro.

La compañía informó que los trabajadores afectados recibirán las indemnizaciones correspondientes según la legislación vigente. La planta de Mar del Plata ocupa un predio de 18 hectáreas y tiene una capacidad anual de 120.000 toneladas de papas prefritas congeladas, 4.200 toneladas de puré en escamas y 1.750 toneladas de fécula de papa. En el complejo trabajan entre 250 y 300 empleados y la firma evalúa nuevas inversiones por otros 130 millones de dólares en los próximos años.

Exportaciones, logística y empleo: el trasfondo del cierre de la planta de Munro

La operación de Lamb Weston en Argentina tiene un fuerte componente exportador: entre el 80% y 85% de su producción se destina a mercados regionales, con Brasil como principal receptor, según Romina Broda, vicepresidenta para América Latina. Desde Mar del Plata, la compañía busca abastecer a gran parte de los 33 países de América Latina y el Caribe, mientras que en el mercado interno su actividad se concentra en restaurantes y mayoristas.

La instalación en Mar del Plata obedeció a dos motivos principales: la cercanía con las principales zonas productoras de papa del país (Balcarce, Mar del Plata y Tandil) y la proximidad al puerto local, situado a unos 16 kilómetros, lo que reduce costos logísticos de exportación. En la Argentina se producen alrededor de 3 millones de toneladas de papa fresca al año en unas 70.000 hectáreas, de las cuales cerca de 11.000 se destinan a la industria de papa prefrita congelada.

El cierre de Munro se enmarca en una serie de decisiones similares en la industria local. En octubre de 2025, la sueca SKF cerró su fábrica de Tortuguitas como parte de una reestructuración que concentró producción en plantas de mayor escala. En noviembre, Whirlpool anunció el cierre de su planta de lavarropas en Pilar, con la pérdida de unos 220 puestos de trabajo en un contexto de menor consumo interno y competencia de importaciones. Ese mismo mes, la avícola Granja Tres Arroyos clausuró su establecimiento en Concepción del Uruguay para centralizar operaciones en otra unidad.

El caso de Lamb Weston vuelve a poner en discusión el impacto de las reconfiguraciones industriales sobre el empleo y el entramado productivo local, en un escenario marcado por la búsqueda de mayor eficiencia, economías de escala y la alineación con las estrategias globales de las multinacionales.

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