En San Isidro se llevó a cabo una jornada con dos anuncios principales: la incorporación de once patrulleros para reforzar el patrullaje y el avance de un convenio que transferirá al municipio la gestión de 50 hectáreas del frente costero.
El acto estuvo encabezado por el intendente Ramón Lanús, el gobernador Axel Kicillof y el ministro de Seguridad bonaerense Javier Alonso, quienes destacaron la coordinación entre el municipio y la Provincia para implementar políticas de seguridad y de desarrollo urbano.
Más móviles y estadísticas a la baja
Los nuevos vehículos fueron adquiridos por el municipio con financiamiento provincial y se destinarán a reforzar la prevención en distintos barrios del distrito. Lanús resaltó que el trabajo conjunto con la Provincia permite aportar más recursos y mejorar la capacidad operativa en la calle.
Desde la gobernación señalaron que, pese al contexto económico y la reducción de fondos nacionales, la administración provincial mantuvo la inversión con recursos propios. Kicillof detalló compras a nivel provincial —1.500 patrulleros y 700 motos— y la incorporación de efectivos. También afirmó que durante su gestión se sumaron 16.000 agentes y 9.500 móviles, y que los indicadores muestran una disminución de homicidios con un 96% de esclarecimiento.
A nivel local, el intendente indicó que los registros oficiales evidencian una caída de más del 60% en robos de autos, de más del 30% en asaltos a viviendas y de un 14% en robos en la vía pública en los últimos dos años.
Por su parte, Alonso anunció la instalación en San Isidro de una base de la Unidad Táctica de Operaciones Inmediatas (UTOI) con 60 efectivos, que se integrará al esquema de refuerzo operativo en el conurbano.
Nuevo escenario para la costa
El otro eje central de la jornada fue el acuerdo para que el municipio asuma la tenencia y gestión de 50 hectáreas de la ribera local. Lanús calificó la iniciativa como un paso relevante para la ciudad y sostuvo que no había antecedentes similares desde 1977.
Según explicó, esos terrenos estaban ocupados de forma irregular por establecimientos gastronómicos históricos. El objetivo es ordenar la situación y planificar el uso del espacio con una perspectiva de acceso público. En ese marco, recordó las obras realizadas en el paseo costero Treinta y Tres Orientales como parte de la recuperación del frente ribereño.
Con la firma del convenio —prevista en los próximos días— el municipio quedará a cargo de la administración de esos sectores estratégicos, lo que proyecta cambios en lo urbano y lo ambiental para la costa de San Isidro.

