El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, dijo estar convencido de que Europa terminará aceptando la anexión de Groenlandia promovida por el presidente Donald Trump, porque, según él, “los europeos proyectan debilidad” y dependen de las garantías de seguridad que ofrece Estados Unidos.
«Paz a través de la fuerza», afirmó Bessent en la cadena NBC. «Incorporemos Groenlandia a Estados Unidos y no habrá conflicto porque, en este momento, Estados Unidos es el país más fuerte del mundo. Los europeos proyectan debilidad. Estados Unidos proyecta fuerza».
Bessent aseguró que cree que los líderes europeos «acabarán pasando por el aro» al reconocer que necesitan el paraguas de seguridad estadounidense. «Creo que acabarán entendiendo que Groenlandia, bajo el control de Estados Unidos, es el mejor resultado posible», añadió.
El secretario del Tesoro sostuvo que el territorio es «esencial» para Estados Unidos y para su nuevo sistema de defensa, la Cúpula Dorada. Explicó que el presidente Trump está analizando la posibilidad de un conflicto en el Ártico el año próximo y que, por ello, EEUU debe controlar la situación.
Al mismo tiempo, el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, recomendó a los países europeos abstenerse de tomar represalias después de que el Partido Popular Europeo propusiera suspender el acuerdo comercial entre Washington y Bruselas que zanjó el último conflicto arancelario.
«Hemos moderado nuestros aranceles mientras seguimos esperando a que hagan lo mismo», declaró Greer, según Fox News. «Si yo fuera ellos dejaría aparcado este tema, pero si quieren convertir esta cuestión en un problema comercial, allá ellos».
Estas declaraciones se producen en medio de crecientes tensiones entre Estados Unidos y Europa por Groenlandia. Quince militares alemanes desplegados en la isla en una misión de reconocimiento abandonaron el territorio menos de un día después de que Trump anunciara la imposición de aranceles adicionales a los países europeos presentes allí, cuya presencia interpretó como una amenaza a sus intentos de anexión.
Un portavoz del Ejército alemán confirmó a la agencia DPA y al periódico Der Spiegel la retirada de los 15 militares, que ya se dirigían a Copenhague. Fuentes del diario Bild indicaron que la salida se produjo sin aviso previo tras una estancia inferior a 48 horas en la isla.
La retirada se produjo después de que Trump amenazara a ocho países europeos en represalia por su presencia militar en Groenlandia, que aspira a anexionarse. Trump anunció su intención de imponer aranceles adicionales del 10% a partir del 1 de febrero y del 25% a partir del 1 de junio, que permanecerían hasta que Estados Unidos obtenga control del territorio mediante una «adquisición».
Los gobiernos de Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Países Bajos, Noruega, Suecia y Reino Unido publicaron un comunicado conjunto en el que subrayaron que su despliegue en Groenlandia tiene por objetivo apoyar a Dinamarca y «no supone una amenaza para nadie».
«Como miembros de la OTAN queremos reforzar la seguridad en el Ártico, un interés transatlántico compartido. Las maniobras coordinadas danesas ‘Resistencia Ártica’ realizadas con aliados responden a esta necesidad. No suponen una amenaza para nadie», explicaron los ocho países.
En el comunicado expresaron su «plena solidaridad» con el Reino de Dinamarca y con el pueblo de Groenlandia, y recordaron el proceso de diálogo abierto la semana anterior, basado en los principios de soberanía e integridad territorial que respaldan firmemente.
«Los aranceles socavan las relaciones transatlánticas y podrían provocar una peligrosa espiral. Vamos a seguir unidos y coordinando nuestra respuesta. Defendemos nuestra soberanía», concluyeron los ocho países firmantes.


