La polémica surgió en redes sociales después de que Diego Mendoza recordara en una entrevista los inicios virtuales de su relación con la China Ansa durante la pandemia. Una frase suya se viralizó y generó críticas por el tono en que fue expresada.
En respuesta, la periodista publicó un video en sus historias de Instagram defendiendo a su marido y tratando de apagar la controversia. Señaló que la situación le daba pena porque se trata de “una historia de amor” y de una familia feliz. Explicó que el fragmento difundido estaba fuera de contexto, editado y fuera del orden cronológico real de su relación.
La China Ansa negó que hubiera habido manipulación, extorsión o perjuicio hacia ella: afirmó que no se revelaron datos íntimos ni se obtuvo ventaja y que no están peleados. También aclaró que ella y su esposo contaron distintas partes de la misma historia —ella habló del inicio virtual del vínculo y él de una etapa posterior— y reiteró que la relación avanzó naturalmente hasta convertirse en una familia presencial.
Con ese mensaje buscó desactivar el escándalo y dejar claro que, en privado, la pareja sigue unida. Fuente: Revista Paparazzi.

