Andrea Del Boca volvió a ocupar un lugar central en la escena mediática tras su participación en Gran Hermano. Su ingreso al reality reavivó el interés sobre su situación personal y patrimonial, marcada en el pasado por controversias judiciales vinculadas a una novela financiada por el Estado y por cuestionamientos sobre sus ingresos. En los medios se volvieron a plantear dudas sobre si su presencia en el programa responde a necesidades económicas o a otras motivaciones, como la posibilidad de tener bienes en el exterior.
En el programa Puro Show, Angie Balbiani comentó que Del Boca se mudó hace unos tres años a una casa grande con vista al lago en el country Talar del Río, cercano a Nordelta. Según lo que dijeron en el ciclo, esa propiedad habría costado alrededor de 600.000 dólares, y se afirmó que no estaría a nombre de Andrea Del Boca.
Lo más llamativo de lo comentado en el programa fue el distanciamiento entre Andrea y su hija, Anna Chiara. Balbiani dijo que la joven decidió no vivir con su madre y optó por quedarse con su abuela y con la tía, la hermana de Andrea. Andrea, por su parte, vive sola con su perro labrador. Cuando le preguntaron por las razones del alejamiento, Balbiani afirmó conocer el motivo pero se negó a revelarlo, describiéndolo como “muy cruel” y relacionado con dificultades en la convivencia diaria.

