El líder norcoreano, Kim Jong-un, entregó nuevos rifles de francotirador a altos cargos del partido y del Ejército tras un congreso del Partido de los Trabajadores que se extendió por una semana.
Los medios estatales difundieron una imagen de su hija adolescente, Kim Ju-ae, disparando en un campo de tiro, lo que ha reavivado especulaciones sobre su posible preparación como futura sucesora.
Según la Agencia Central de Noticias Coreana (KCNA), Kim describió la entrega de los rifles como una demostración de su “absoluta confianza” y agradecimiento por el compromiso de los funcionarios durante los últimos cinco años, desde el anterior congreso en 2021.
La agencia también informó que la hermana de Kim, Kim Yo-jong, fue ascendida a directora de asuntos generales del comité central del partido, un puesto con mayor responsabilidad en la supervisión de operaciones internas y asuntos administrativos.
Imágenes oficiales mostraron a Kim Yo-jong y a otros altos funcionarios empleando los rifles en un campo de tiro. La hija del dirigente, de alrededor de 15 años según informaciones, apareció con un abrigo de cuero marrón similar al de su padre y fue vista manipulando el arma mientras salía humo del cañón.
Desde su primera aparición pública en una prueba de misiles de largo alcance en noviembre de 2022, Ju-ae ha acompañado a Kim Jong-un en diversos actos, incluidas exhibiciones militares, inauguraciones de fábricas y un viaje a Pekín en septiembre, donde Kim se reunió con el líder chino Xi Jinping.
El congreso del partido, que concluyó el miércoles en Pyongyang tras siete días, es el principal evento político de Corea del Norte y se celebra cada cinco años desde 2016.
En esta edición, Kim reafirmó sus planes para acelerar el desarrollo nuclear del país y mantuvo una postura firme frente a Corea del Sur, aunque dejó abierta la posibilidad de diálogo con Estados Unidos si Washington abandona la exigencia de desnuclearización como condición para retomar las conversaciones.
Funcionarios y analistas surcoreanos siguieron el congreso en busca de señales sobre una posible designación de Ju-ae como sucesora, lo que consolidaría el control dinástico de la familia Kim en una cuarta generación.
La familia Kim ha controlado Corea del Norte durante décadas, y el culto a la personalidad en torno al denominado “linaje Paektu” continúa siendo un elemento central en la vida pública del país.
La agencia de inteligencia surcoreana evaluó este mes que Kim Jong-un estaría próximo a formalizarla como heredera. Aunque no apareció en las reuniones del partido durante el congreso, Ju-ae compartió protagonismo con su padre en el desfile militar del miércoles. Los medios estatales indicaron que su estatus no cambió y recordaron que las normas del partido fijan la mayoría de edad en 18 años para ser miembro oficial.
Expertos han señalado que, si Kim busca consolidar a su hija como sucesora, probablemente lo haría mediante señales sutiles, como alusiones a la continuidad y a la herencia de la causa socialista. En su balance del congreso, los medios estatales afirmaron que las reuniones “sentaron una base sólida para el esfuerzo sagrado de asegurar y realizar la gloriosa sucesión y desarrollo de nuestro partido”.
El especialista Yang Moo-jin, ex presidente de la Universidad de Estudios Norcoreanos en Seúl, consideró que la exhibición de la joven manejando un arma sugiere que “efectivamente está recibiendo entrenamiento como sucesora”.
(Con información de The Associated Press)

