El futbolista extranjero atraviesa su primera temporada en Lanús y destacó desde el inicio el recibimiento que recibió del club y de la ciudad. “Estoy muy emocionado aquí, un club con mucha historia. Desde el primer día que llegué, desde que aterricé, me han tratado con respeto y cariño, tanto a mí como a mi familia”, aseguró, subrayando la importancia de ese apoyo para su adaptación.
Oriundo de Miami, Henry comentó que ya se maneja con algunas palabras en español y que esa comunicación inicial fue clave para integrarse en el plantel. Valoró especialmente el intercambio cultural que se produce a diario con sus compañeros: “Cada vez que intento hablar español y digo algo incorrecto, ellos me ayudan y viceversa. Yo les enseño inglés, ellos me enseñan español, así que tenemos una especie de spanglish, ja”. Esa convivencia idiomática facilita la adaptación y crea un clima de camaradería en el equipo.
Sobre los objetivos deportivos, Henry fue claro y pragmático. Manifestó confianza en que el equipo logrará el ascenso: “Estamos muy seguros de que jugaremos en primera división. Y como dicen aquí, ‘vamos a salir campeón’”. Sin embargo, remarcó que no conviene enfocarse únicamente en el resultado final: “Si te centras solo en el campeonato, no te centras realmente en el trabajo y el progreso que se necesita”. Para él, la clave está en el proceso: el esfuerzo diario, el entrenamiento y la mejora continua, más que en la obsesión por el título como único fin.
En cuanto a su rutina y gustos personales, Henry habló de la comida y las costumbres argentinas con simpatía. Dijo que le gustan las milanesas de pollo, la suprema y el chorizo, y que disfruta de los asados típicos, acompañados preferentemente por vino. Sobre las bebidas locales, se mostró sincero y directo: “No soy muy fan del Fernet con Coca. Sé que lo he probado muchas veces, pero sin duda prefiero el vino. Si tuviera que elegir uno, diría que soy más de vino”.
En conjunto, su relato dibuja a un jugador que, además de adaptarse al ritmo deportivo, valora la convivencia y el intercambio cultural dentro del club. Agradecido por el trato recibido y centrado en el trabajo diario, Henry busca contribuir al objetivo colectivo sin perder de vista la importancia del proceso que lleva al éxito.

