En una intervención en el programa Almorzando con Juana, el director Juan José Campanella provocó risas y polémica al bromear sobre métodos para introducir alimentos por la aduana. La charla, iniciada a partir de las nuevas restricciones del Reino Unido para el ingreso de productos como el jamón ibérico, derivó en una anécdota del cineasta en la que, en tono informal, mencionó una forma de ocultar alimentos para evitar controles y aseguró que ese procedimiento “no pasa por el escáner”. La presentadora y los invitados reaccionaron entre la sorpresa y la risa, y varios de ellos aportaron relatos personales sobre viajes y controles migratorios.
El comentario se viralizó en redes: algunos usuarios celebraron el humor y la astucia, mientras que otros advirtieron que intentar eludir controles puede acarrear multas o sanciones. El intercambio abrió el debate sobre si se trató únicamente de una broma de sobremesa o de una confesión imprudente.
En el mismo programa, Campanella también reflexionó sobre las compras en free shops, señalando que adquirir un producto en un aeropuerto extranjero no garantiza la posibilidad de ingresarlo al país de destino y subrayando que el “free shop” que tiene validez es el del propio país. Con este episodio, el director —conocido por El secreto de sus ojos— mostró una faceta más distendida y espontánea que combinó humor, anécdotas de viaje y cierta controversia pública.

