10 de marzo de 2026
Buenos Aires, 21 C

Netanyahu afirma que la ofensiva contra Irán continúa y apunta al fin del régimen

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, advirtió este martes que la ofensiva militar contra Irán “aún no ha terminado” y afirmó que el objetivo de las operaciones conjuntas con Estados Unidos es debilitar al régimen de los ayatolás hasta que sea el propio pueblo iraní quien ponga fin a su gobierno.

“Nuestra aspiración es que el pueblo iraní rompa el yugo de la tiranía; en última instancia, depende de ellos. Con las acciones realizadas hasta ahora les estamos infringiendo un daño importante, y aún no hemos terminado”, declaró Netanyahu durante una visita al Grupo de Trabajo Nacional de Salud, acompañado por el ministro de Sanidad, Haim Katz.

El mandatario añadió que Israel está logrando “un cambio serio” en su posición regional, en un contexto en el que la ofensiva ya genera repercusiones militares, diplomáticas y económicas a nivel mundial.

Las declaraciones ocurren en medio de señales contradictorias sobre el curso del conflicto. El presidente estadounidense Donald Trump sugirió recientemente que la guerra podría estar cerca de su fin, lo que provocó una fuerte caída en los precios del petróleo y subidas en los mercados bursátiles de Europa, Asia y Wall Street. No obstante, Netanyahu no indicó una desescalada inminente.

Desde el inicio de la ofensiva el 28 de febrero, Israel y Estados Unidos han realizado varios bombardeos que, según el portavoz del Ejército israelí Effie Defrin, han causado la muerte de 1.900 soldados y mandos del régimen iraní. La ONG estadounidense HRANA calcula en más de 1.100 los civiles iraníes fallecidos desde entonces.

Entre las pérdidas más relevantes figura la del líder supremo de Irán, Alí Khamenei, quien murió en la oleada inicial de bombardeos y fue recientemente sustituido por su hijo Mojtaba al frente del régimen.

Israel sostiene desde el comienzo de la campaña que sus objetivos incluyen desmantelar al liderazgo de los ayatolás y reducir las capacidades iraníes en misiles balísticos y armamento nuclear.

Irán, por su parte, no ha mostrado indicios de retroceso. Los Guardianes de la Revolución afirmaron que serán ellos quienes “determinen el fin de la guerra”, y las fuerzas iraníes lanzaron cinco misiles contra la base aérea estadounidense de Al-Harir, en la región kurda de Irak. Además, el canciller Abbas Araghchi descartó nuevas negociaciones con Washington, señalando que Teherán tuvo una “experiencia muy amarga” en rondas previas de diálogo.

El conflicto también afecta a los mercados energéticos y a la estabilidad regional. El consejero delegado de la petrolera saudí Aramco, Amin H. Nasser, advirtió sobre posibles “consecuencias catastróficas” para el mercado petrolero y destacó como “absolutamente crítico” restablecer el tráfico naval por el Estrecho de Ormuz. Irán amenazó con bloquear las exportaciones de petróleo hacia aliados de Estados Unidos e Israel mientras dure el conflicto. En el frente libanés, Israel siguió atacando objetivos de Hezbollah en el sur del país, con nuevos bombardeos en Tiro, y la ONU reportó que más de 100.000 personas fueron desplazadas en el Líbano en un solo día. Asimismo, la Unidad Aérea de Turquía interceptó un segundo misil balístico lanzado desde Irán en espacio aéreo turco y Ankara anunció el despliegue de un sistema de defensa antimisiles Patriot en el centro del país.

Artículo anterior

Riquelme proyecta ampliar la Bombonera a 80.000 espectadores

Artículo siguiente

Crece la preocupación por Ian Lucas tras separarse de Evangelina Anderson

Continuar leyendo

blank
blank

Últimas noticias