En Davos, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció formalmente la creación del Consejo de Paz, un organismo internacional destinado a intervenir en conflictos y promover la estabilidad en zonas en crisis. La ceremonia, celebrada durante el Foro Económico Mundial, reunió a alrededor de veinte líderes y representantes de países que respaldaron la iniciativa; Trump asumirá la presidencia inaugural del consejo.
La propuesta del Consejo de Paz se originó en septiembre, cuando Trump presentó un plan para poner fin a la guerra en Gaza. Inicialmente enfocado en la reconstrucción y la administración civil del enclave palestino, el proyecto se amplió para abordar conflictos en otras regiones. Según un borrador de la carta fundacional consultado por Reuters, el organismo tendrá facultades para supervisar comités tecnocráticos transitorios y coordinar fuerzas internacionales de estabilización, especialmente en áreas donde los ceses al fuego son frágiles o la seguridad permanece comprometida.
En la sesión inaugural destacaron la ratificación de la carta constitutiva por parte de Baréin —representado por el rey Hamad bin Isa Al Jalifa— y Marruecos —representado por el ministro de Asuntos Exteriores Nasser Bourita—. Al núcleo fundador se sumaron otros jefes de Estado y de Gobierno, entre ellos Nikol Pashinyan (Armenia), Javier Milei (Argentina), Ilham Aliyev (Azerbaiyán), Rosen Zhelyazkov (Bulgaria), Viktor Orbán (Hungría), Prabowo Subianto (Indonesia), Jafar Hassan (Jordania), Kassym-Jomart Tokayev (Kazajistán), Vjosa Osmani (Kosovo), Shehbaz Sharif (Pakistán), Santiago Peña (Paraguay), jeque Mohammed bin Abdulrahman Al Thani (Qatar), príncipe Faisal bin Farhan Al Saud (Arabia Saudita), Hakan Fidan (Turquía), Khaldoon Al Mubarak (Emiratos Árabes Unidos), Shavkat Mirziyoyev (Uzbekistán) y Luvsannamsrain Oyun-Erdene (Mongolia).
Trump destacó como ejemplo el acuerdo entre Armenia y Azerbaiyán para poner fin a décadas de enfrentamientos en Nagorno Karabaj. Según la versión oficial, en agosto de 2025 la mediación estadounidense facilitó una declaración de fin de conflicto y la creación del llamado “Corredor Trump” (TRIPP), orientado a facilitar el comercio y el tránsito seguro entre ambos países. Ese acuerdo incluyó, según la Casa Blanca, garantías de seguridad, compromisos de desmilitarización en zonas fronterizas y la constitución de un fondo internacional para la reconstrucción de infraestructuras dañadas.
No se limitaron a ese caso. Trump mencionó otros pactos logrados durante su segundo mandato: en Gaza, un cese al fuego en octubre de 2025 que incluyó el intercambio de rehenes por prisioneros; un acuerdo entre la República Democrática del Congo y Ruanda sobre retirada de tropas y cooperación económica; y la mediación para reanudar el diálogo entre Tailandia y Camboya. También señaló una intervención estadounidense en un alto el fuego entre India y Pakistán, si bien las versiones sobre la participación estadounidense difieren y la estabilidad en esa zona sigue siendo vigilada por la comunidad internacional.
La invitación al Consejo de Paz para Ucrania y Rusia aún está en análisis por parte de Kiev. El presidente Volodímir Zelensky dijo a Reuters que resulta difícil imaginar la adhesión de Ucrania a un organismo en el que participe también Rusia tras cuatro años de guerra. Diplomáticos ucranianos confirmaron que estudian la propuesta sin haber adoptado una postura definitiva; desde Moscú no se ha comunicado una decisión oficial.
El consejo fue concebido como un foro alternativo a las estructuras multilaterales tradicionales, con un mandato inicial de tres años para los Estados miembros y la posibilidad de prórroga a cambio de una aportación de USD 1.000 millones para obtener un “asiento permanente”. En la Junta Ejecutiva figuran, según el borrador, personalidades como el secretario de Estado Marco Rubio, el enviado especial Steve Witkoff, el ex primer ministro británico Tony Blair y Jared Kushner. La agenda incluye la creación de una Junta Ejecutiva de Gaza encargada de supervisar la administración y la reconstrucción del enclave, coordinar la ayuda humanitaria y promover la desmilitarización de grupos armados.
El Consejo de Seguridad de la ONU respaldó la existencia del Consejo de Paz mediante la Resolución 2803, adoptada en noviembre de 2025, aunque limitó su mandato a Gaza hasta finales de 2027. La reacción internacional ha sido variada: Noruega y Suecia rechazaron la invitación; Francia consideró la propuesta incompatible con su marco legal o diplomático; Canadá expresó su intención de participar “en principio”, pero con condiciones aún por negociar. Otros aliados tradicionales de Estados Unidos, como Italia, Reino Unido, Alemania y Japón, no han fijado una posición definitiva.
En Davos también afloró la frustración de Trump por no haber recibido el Premio Nobel de la Paz, pese a su afirmación de haber contribuido a la resolución de varios conflictos. El premio fue otorgado a la opositora venezolana María Corina Machado, quien declaró haber entregado su medalla a Trump en un gesto simbólico; la fundación del Nobel aclaró que la distinción y el título permanecen en poder de la galardonada.
Trump cerró la jornada con un repaso de los desafíos pendientes para el Consejo de Paz: consolidar el alto el fuego en Gaza, coordinar la reconstrucción de zonas devastadas, avanzar en la liberación de rehenes y mediar en disputas en el Cáucaso, África central y Asia meridional. Según la agenda presentada, el organismo buscará coordinarse con la ONU y otros actores multilaterales, aunque su alcance legal y operativo sigue siendo objeto de debate entre los Estados miembros y la comunidad internacional.
A continuación la lista completa de países que integran el Consejo de Paz de Donald Trump:
Estados Unidos, Baréin, Marruecos, Armenia, Argentina, Azerbaiyán, Bulgaria, Hungría, Indonesia, Jordania, Kazajistán, Kosovo, Pakistán, Paraguay, Qatar, Arabia Saudita, Turquía, Emiratos Árabes Unidos, Uzbekistán, Mongolia

