14 de marzo de 2026
Buenos Aires, 21 C

Danny Ocean y Katseye arrasan en Lollapalooza Argentina 2026 en San Isidro

El viernes 13 de marzo, el Hipódromo de San Isidro se llenó de expectativa por la apertura de Lollapalooza Argentina. Desde temprano se percibía la emoción de quienes ingresaban al predio por primera vez, la ilusión de los que estrenaban pulsera y la sensación de que la jornada podía ofrecer sorpresas desde los primeros minutos.

Los asistentes llegaban a las primeras horas de la tarde con la intención de ubicarse cerca de los escenarios. En el Samsung Stage, Mora Fisz inauguró la programación a las 13:45 con una presentación que confirmó su momento ascendente: vestida de negro y con detalles brillantes, interpretó temas como “Mil preguntas” y “Donde comenzó la tormenta”, atrayendo la atención del público más cercano.

Mora también ha incursionado en la actuación: interpretó a Clara en la serie de Netflix El Eternauta, lo que le valió visibilidad ante una audiencia nueva interesada en verla en vivo.

En paralelo, Jero Jones abrió el Perry’s Stage con un set que mezcló rock alternativo, post-punk y electrónica, mostrando su versatilidad y por qué es una de las propuestas emergentes destacadas de la escena local.

A las 14:30, el Alternative Stage recibió a Spaghetti Western, banda mendocina liderada por Francisca Figueroa, que presentó una fusión de ritmos regionales con jazz y soul, apoyada por instrumentos autóctonos y palmas.

También a las 14:30, Tiger Mood inauguró el Flow Stage. El grupo, con su mezcla de funk, neo-soul, hip-hop y jazz, llevó su groove a un público numeroso, desplegando energía y frescura que hicieron del arranque del festival una celebración rítmica.

Otra actuación que captó la atención fue la de Guitarricadelafuente. El cantautor español, acompañado solo por su guitarra, recorrió un repertorio que fue del folk a piezas más movidas, cautivando a quienes lo seguían desde el escenario hasta el vallado.

Alrededor de las 16:00, Balu Brigada tomó el Alternative Stage con su indie rock. Liderados por los hermanos neozelandeses Henry y Pierre Beasley, la banda generó un clima festivo y de gran interacción con el público; su tecladista y baterista lucieron camisetas de la selección argentina, lo que reforzó la complicidad con la audiencia en su segunda visita al país.

Desde el escenario pidieron a los asistentes mantener la energía y destacaron lo especial de tocar en Buenos Aires. En una entrevista con Teleshow, los hermanos Beasley dijeron sentirse honrados por la invitación y sorprendidos por la intensidad del público argentino, a la vez que compartieron su entusiasmo por la conexión inmediata que encontraron en la ciudad.

A las 18:00, Djo —el proyecto musical del actor Joe Keery— subió al Flow Stage. Keery recibió una cálida bienvenida de los fanáticos apostados cerca de la valla y, al presentarse, saludó emocionado a la audiencia. El punto álgido llegó con la interpretación de “End of Beginning”, tema que convirtió al público en un coro multitudinario y que reforzó la comunión entre artista y espectadores.

Minutos más tarde, Easykid se presentó en el Perry’s Stage. Antes de su show, el artista chileno comentó a Teleshow la importancia de tocar por primera vez en un Lollapalooza fuera de su país y expresó su intención de entregar mucha energía y darlo todo sobre el escenario.

El K-pop también tuvo su espacio en el festival: Katseye se presentó en el Samsung Stage ante una multitud variada. Integrantes como Sophia, Daniela, Lara, Megan y Yoonchae abrieron con “Debut” acompañadas por bailarines y una puesta en escena marcada por colores rojos y magenta, coreografías precisas y un fuerte componente visual que movilizó a la audiencia.

Durante la actuación, el grupo alternó canciones más ritmadas como “I’m pretty” con piezas de tono más íntimo como “Gameboy”, y una de sus integrantes, Daniela, destacó en el escenario su vínculo con la cultura latina y la emoción de actuar en Argentina.

Poco después, el Alternative Stage recibió a Danny Ocean. El cantante venezolano se presentó vestido de negro y con bandana, estrenando temas y recuperando éxitos como “Imagínate” y “Volare”. Con un público muy participativo, Ocean pidió a la audiencia sumarse y mantuvo la energía con coreos y movimientos que involucraron a quienes lo seguían.

La noche se volvió más intensa con Turnstile, banda de Baltimore que ofreció un show contundente y cercano. Integrantes como Brendan Yates, Franz Lyons y Patt McCrory destacaron por su propuesta enérgica y por el fuerte vínculo que establecieron con el público argentino, al que describieron como especialmente apasionado en comparación con otras plazas.

Los músicos compartieron además comentarios sobre su estadía en Buenos Aires, resaltando la buena recepción, la calidez de la gente y las comidas locales como parte de su experiencia fuera del escenario.

Uno de los momentos más esperados llegó cuando Lorde apareció en el Samsung Stage ante miles de fanáticos. La artista neozelandesa eligió un look distintivo y abrió su set con “Hammer”, del álbum Virgin, para luego interpretar “Royals” a capela, que fue masivamente coreada por la audiencia.

Lorde alternó clásicos como “Buzzcut Season” y “Favourite Daughter” con canciones nuevas, manteniendo una fuerte conexión con el público, agradeciendo el cariño recibido y reflexionando sobre lo especial que es cantar en Argentina. Cerró su intervención con un recorrido emocional por su repertorio que incluyó “Man of the Year”.

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