En febrero de 1987, una publicación que mostraba a Nancy Herrera —la mujer con la que Alberto Olmedo estaba profundamente enamorado— junto al locutor Cacho Fontana desencadenó una crisis personal y pública para el humorista. Olmedo reaccionó con angustia extrema; según testimonios de la época, llegó a amenazar con quitarse la vida, mientras una amiga intentó consolarlo y reprendió su conducta para contenerlo.
Antecedentes: Olmedo había llevado a Nancy a trabajar con él y estaba muy apegado. La pareja enfrentaba diferencias importantes —entre ellas una marcada diferencia de edad— que complicaban la relación, pero Olmedo se había enamorado profundamente. La aparición de una foto en la tapa de la revista Gente, tomada cuando Fontana y Nancy salían de un hotel alojamiento en Mar del Plata el 7 de febrero de 1987, fue interpretada por muchos como una prueba de una relación íntima entre ambos y afectó gravemente la autoestima y el ánimo de Olmedo.
Reacción de los involucrados: Nancy y Fontana alegaron que se habían reunido en el hotel para hablar de un “problema” y negaron haber tenido relaciones sexuales; ambos insistieron en que no ocurrió nada íntimo y relataron que solo conversaron y bebieron champán. Tiempo después, Nancy admitió en una entrevista que, en ese contexto, había probado cocaína por primera vez y que esa experiencia había sido parte del episodio.
Controversia sobre la imagen: Desde el principio surgieron dudas sobre si la foto fue espontánea o producto de un arreglo con la revista. La periodista que cubrió la nota sostuvo que existió un “arreglo” y afirmó tener grabaciones que lo probarían; Nancy negó esas versiones y afirmó que no hubo montaje. Las versiones enfrentadas alimentaron aún más la polémica.
Consecuencias: Independientemente de las circunstancias exactas, la difusión del episodio causó un fuerte daño emocional a Olmedo y marcó un quiebre en su vida personal. El caso quedó en la memoria pública como uno de los escándalos mediáticos más dolorosos en la trayectoria del humorista.



