La inflación sigue elevada y los ingresos de los hogares continúan disminuyendo. Sin margen para cubrir gastos básicos, cada vez más jubilados regresan al mercado laboral.
El estudio del IAG incluyó un indicador de “desempleo encubierto”, que contabiliza a quienes aceptan trabajos con pocas horas y salarios bajos. Esa tasa alcanzó 13,8%, más del doble del desempleo oficial, y entre los jubilados el indicador creció 34,1% en un año.
Cae la recaudación y el Gobierno vuelve a pisar la caja
La economía parece atrapada en un círculo vicioso: la inflación reduce el poder adquisitivo, lo que eleva la morosidad; los bancos suben las tasas y restringen el crédito al sector privado; así se enfría el consumo, baja la recaudación y el Gobierno debe ajustar el gasto.
La nueva ronda de recortes ya comenzó. Casi todas las partidas del gasto, salvo el pago de intereses, se redujeron en términos reales durante febrero. Con un margen cada vez más estrecho, el Gobierno recurrió nuevamente a “pisar la caja”, una práctica habitual en la política argentina que consiste en postergar pagos del Estado.
Según contó Ámbito a comienzos de esta semana, el Gobierno evalúa emitir un bono para regularizar deudas atrasadas con empresas contratistas de obra pública. Además, surgieron otros problemas, como el de exportadores que no están recibiendo en tiempo y forma los reintegros: “Estaban devolviendo todos los meses, pero ni en febrero ni en marzo nos hicieron depósito pese a que hay devoluciones generadas”, relató a Ámbito una firma del sector industrial.




