El presidente estadounidense Donald Trump y el primer ministro británico Keir Starmer conversaron este domingo sobre la situación crítica en el estrecho de Ormuz, que Irán mantiene cerrado en respuesta a ataques de Estados Unidos e Israel.
Según un comunicado de Downing Street, ambos líderes subrayaron la necesidad de reabrir el paso marítimo para contener el alza de los precios globales y restablecer el comercio internacional.
Un portavoz británico señaló que los mandatarios abordaron la evolución del conflicto en Oriente Medio y la importancia de liberar el estrecho para poner fin a las perturbaciones en el transporte marítimo que están elevando los costos en todo el mundo.
Starmer aprovechó la llamada para expresar sus condolencias por los militares estadounidenses fallecidos desde el inicio del conflicto, el 28 de febrero. El Reino Unido no participa activamente en la ofensiva, pero ha autorizado el uso de bases por parte de fuerzas estadounidenses y ha reforzado su presencia regional con operaciones defensivas, incluido el derribo de drones iraníes.
Tras un ataque con dron a la base británica de Akrotiri en Chipre, Starmer ordenó el despliegue del destructor HMS Dragon, helicópteros y aviones especializados en contrarrestar drones en la zona.
La conversación se dio en un contexto de presión internacional para resolver el bloqueo del estrecho de Ormuz, por donde circula aproximadamente el 20% del petróleo mundial.
El sábado, Trump instó públicamente a países como China, Francia, Japón, Corea del Sur y el Reino Unido a enviar buques de guerra para garantizar la seguridad de la vía y hacer frente a la amenaza iraní. Downing Street afirma que Teherán mantiene el cierre como medida de presión y represalia por los ataques occidentales.
Paralelamente, Trump ha afirmado que las fuerzas estadounidenses han infligido daños significativos a las infraestructuras petroleras iraníes, en particular en la isla de Kharg.
En declaraciones a NBC News, Trump dijo que “podemos golpearla unas cuantas veces más solo por diversión”, y advirtió que no está dispuesto a negociar mientras continúe el bloqueo.
Por su parte, el canciller iraní Abbas Araqchi rechazó cualquier posibilidad de diálogo con Washington, afirmando en CBS que “no hemos pedido negociaciones ni alto el fuego” y que Teherán está dispuesto a resistir el tiempo que sea necesario.
Araqchi añadió que no se trata de una guerra de supervivencia y que Irán se considera lo suficientemente estable y fuerte.
Según The Wall Street Journal, la Casa Blanca estaría cerca de acordar con varios países la formación de una coalición internacional para escoltar barcos comerciales a través del estrecho. Continúan las discusiones sobre cuándo comenzarían esas operaciones, si durante el conflicto o una vez que concluyan las hostilidades.
El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, declaró que el gobierno espera que el conflicto finalice en cuestión de semanas y que, con ello, se estabilicen los precios del petróleo.
Tras la llamada entre Starmer y Trump, el Reino Unido coordinó su postura con Canadá para evaluar el impacto del cierre de Ormuz en el comercio internacional y acordó mantener consultas bilaterales sobre la crisis.
Mientras tanto, el cierre del estrecho sigue afectando al mercado energético global y alargando la incertidumbre sobre el suministro y los costos del petróleo, sin que hasta ahora exista una solución inmediata consensuada para reabrir este paso estratégico.
(Con información de AFP, EFE y Europa Press)



