Las autoridades iraníes han intensificado la represión tras el brutal aplastamiento de las protestas antigubernamentales, arrestando a destacados políticos reformistas y dictando nuevas condenas contra activistas, entre ellos la premio Nobel de la Paz Narges Mohammadi. Las manifestaciones dejaron miles de víctimas.
En las últimas horas fueron detenidas cuatro figuras relevantes del Frente de las Reformas, la coalición de partidos que apoya al presidente Masud Pezeshkian y promueve una apertura política en el país.
Los arrestados son Azar Mansouri, líder del Frente de las Reformas, y los miembros Ebrahim Asgarzadeh (exviceministro de Exteriores), Mohsen Aminzadeh (exparlamentario) y Javad Emam. Ninguno forma parte del Gobierno.
La Fiscalía de Teherán también ha citado a otros dirigentes del Frente, entre ellos el vicepresidente Mohsen Armin y la secretaria Badral Sadat Mofidi.
El Poder Judicial atribuyó las detenciones a un supuesto “intento de desestabilizar la situación política y social del país en medio de las amenazas militares de Estados Unidos y el régimen sionista (Israel)”, según la agencia Mizan.
El jefe del Poder Judicial, Gholamhosein Mohseni Ejei, declaró igualmente que quienes emiten comunicados desde el interior en contra de la República Islámica están en sintonía con Israel y Estados Unidos.
Mansouri había publicado a finales de enero un comunicado en el que condenaba la represión de las protestas, que comenzaron a finales de diciembre por el empeoramiento de la situación económica y pronto derivaron en exigencias para poner fin a la República Islámica.
La líder reformista expresó su condena y su indignación por la represión contra jóvenes durante las jornadas del 8 y 9 de enero, actos que Amnistía Internacional ha descrito como una “masacre”.
El Gobierno iraní reconoce la muerte de 3.117 personas en la violencia, que atribuye a Estados Unidos e Israel; la ONG opositora HRANA, con sede en EE. UU., sitúa las víctimas en 6.961 y sigue verificando más de 11.000 posibles fallecimientos, además de reportar alrededor de 51.000 detenciones.
La relatora especial de la ONU para Irán, Mai Sato, indicó que informes médicos dentro del país sugieren que podrían haberse registrado hasta 20.000 muertos por la represión, si bien Naciones Unidas advierte que esas cifras son difíciles de corroborar.
Detenciones de activistas
Además de los políticos, en los últimos días se han multiplicado los arrestos de personas críticas con el régimen, como el guionista Mehdi Mahmoudian —nominado al Óscar por la película ‘Un simple accidente’— y los activistas Vida Rabbani, Abdullah Momeni y Ghorban Behzadian-Nejad.
Todos ellos habían firmado un manifiesto que responsabilizaba al líder supremo, Ali Jameneí, por la muerte de manifestantes y reclamaba un referéndum “libre y transparente”, la creación de una asamblea constituyente y el fin de la República Islámica.
También continúan las detenciones de personas supuestamente implicadas en las protestas: recientemente las autoridades informaron de la detención de 56 “elementos centrales” en la provincia de Jorasán del Norte, 135 en la ciudad de Parand —cercana a Teherán— y 85 más en la provincia de Zanyán.
Condena a la Nobel de la Paz
La justicia ha impuesto además a la premio Nobel de la Paz Narges Mohammadi otros siete años y medio de prisión por cargos relacionados con conspiración y propaganda contra el sistema, en lo que supone su décima sentencia desde 2021.
Su abogado, Mostafa Nili, informó que habló con ella por primera vez desde su arresto, ocurrido hace 56 días, periodo en el que Mohammadi ha permanecido en aislamiento y sin comunicaciones.
Con esta nueva condena, Mohammadi acumula penas que superan los 44 años de prisión, de los cuales ya ha cumplido 17, y anteriormente recibió 154 latigazos, según la Fundación Narges, con sede en París.
(con información de EFE)

