21 de marzo de 2026
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11 beneficios comprobados de tener un perro

Cada vez hay más estudios científicos que muestran que los beneficios de convivir con un perro van más allá de salir a pasear. Según The Times, la presencia de un can mejora aspectos del corazón, el estado de ánimo y las relaciones sociales, con evidencia procedente de países como Canadá, Reino Unido, Italia y Japón.

1. Peso y actividad física en propietarios de perros

Tener un perro suele traducirse en más actividad física diaria. Un estudio de la Universidad de Catania encontró que los propietarios pesan, en promedio, alrededor de un kilo menos que quienes no tienen perro.

Además, un seguimiento en el Reino Unido durante un año mostró que las personas con perro recorren unos 2.760 pasos adicionales al día y dedican casi 22 minutos más a la actividad física diaria, acercándose así a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

2. Perros y salud cardiovascular

La relación entre tener perro y la salud cardíaca ha sido objeto de múltiples investigaciones. Un análisis coordinado por Andrea Maugeri, citado en The Times, concluyó que los dueños de perros presentan menor riesgo de enfermedad cardiovascular que quienes tienen otras mascotas o ninguna.

En esos estudios se evaluaron factores como masa corporal, dieta, ejercicio y el control de presión arterial, colesterol y glucosa.

3. Influencia en la salud digestiva y la microbiota

La convivencia con perros se asocia a una mayor diversidad de la microbiota intestinal, especialmente en hombres mayores. Investigadores italianos describieron una mayor abundancia de bacterias como Actinobacteria y Bifidobacteriaceae en propietarios de perros.

El profesor Tim Spector, citado por The Times, señala que perros y dueños comparten microorganismos ambientales que pueden favorecer el equilibrio intestinal.

4. Refuerzo del sistema inmunológico

El contacto con perros también parece afectar la inmunidad. Un estudio de la Wilkes University (Pensilvania) mostró que acariciar a un perro eleva los niveles de inmunoglobulina A, un anticuerpo que actúa como primera defensa frente a infecciones respiratorias y digestivas.

La inmunóloga Jenna Macciochi, de la Universidad de Sussex, describe a los perros como “embajadores microbianos” que facilitan la entrada de microorganismos del exterior que estimulan el sistema inmune.

5. Estímulo cerebral por la interacción con el perro

Interactuar con un perro influye en la actividad cerebral. Un estudio de 2024 indicó que jugar con un can favorece la relajación mental, mientras que cepillarlo o acariciarlo mejora la atención y la concentración.

Los investigadores mencionados en The Times sugieren que estas interacciones pueden contribuir a una mayor estabilidad emocional y a potenciar la creatividad mediante la activación de áreas cerebrales relacionadas con el bienestar.

6. Impulso a la vida social y reducción de la inflamación

El papel socializador de los perros tiene respaldo empírico. Un informe citado por The Times indicó que los propietarios de perros tienen un 60% más de probabilidades de conocer nuevos vecinos que las personas sin mascotas.

Informes de la OMS y de la Universidad de Cornell destacan que una red social más amplia favorece la salud integral y puede retrasar procesos de envejecimiento al reducir la inflamación crónica.

7. Constancia en la actividad física bajo todo clima

Los dueños de perros suelen mantener la rutina de paseos independientemente del clima. Estudios de la Universidad de East Anglia y de la Universidad de Cambridge comprobaban que estas personas son más activas incluso en días fríos, lluviosos o con poca luz, en comparación con quienes no tienen perro.

El profesor Andy Jones explicó a The Times que esa constancia se debe a la obligación de atender las necesidades del animal, lo que fomenta la perseverancia en la actividad física.

8. Prevención del asma infantil

La exposición temprana a perros parece proteger frente al asma infantil. Investigadores canadienses observaron que bebés criados con perros presentan un 45% menos de riesgo de desarrollar asma antes de los cinco años y muestran mejor función pulmonar que quienes no conviven con canes.

Este efecto no se detectó con gatos u otras mascotas, lo que sugiere un mecanismo inmunológico específico vinculado a proteínas en la piel y la saliva de los perros.

9. Protección contra eczema en niños

La presencia de perros en la infancia se asocia a menos casos de eccema. Una revisión incluida en The Times, basada en datos de alrededor de 270.000 personas, halló que convivir con perros antes de los 12 años reduce la incidencia de eccema, especialmente en quienes tienen predisposición genética.

Según esos estudios, la exposición a otras mascotas no ofreció la misma protección.

10. Beneficios en la salud mental

La convivencia con perros también se relaciona con beneficios psicológicos. Investigaciones lideradas por Takefumi Kikusui en Azabu University, citadas en The Times, indican que los dueños presentan bacterias intestinales asociadas a mejor estado de ánimo y mayor empatía.

Esas bacterias contribuyen a la producción de ácidos grasos de cadena corta, compuestos que influyen positivamente en la regulación emocional y en la reducción de conductas agresivas.

11. Rol terapéutico de los perros en crisis y duelo

Los perros actúan como apoyo emocional en situaciones de crisis o duelo. Sophie Kirkwood-Horne, responsable de servicios de duelo, destacó en The Times que acariciar a un perro ayuda a calmar el sistema nervioso y facilita el manejo del estrés.

Asimismo, la experiencia de pérdida de una mascota puede enseñar a niños y jóvenes herramientas para afrontar futuras adversidades, contribuyendo a su resiliencia emocional.

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