25 de marzo de 2026
Buenos Aires, 18 C

Irán confirma bloqueo del estrecho de Ormuz y permite solo buques no hostiles

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán formalizó el martes las condiciones para el tránsito por el estrecho de Ormuz al enviar a los 176 Estados miembros de la Organización Marítima Internacional (OMI) una nota diplomática, remitida el domingo también al Consejo de Seguridad y al secretario general de la ONU, António Guterres. El texto establece que los buques que no participen ni respalden actos de agresión contra Irán y que cumplan las normas de seguridad declaradas podrán transitar por el estrecho previa coordinación con las autoridades iraníes competentes.

La nota excluye expresamente a los buques de Estados Unidos, Israel y a lo que Irán denomina “otros participantes en la agresión”, considerándolos inhabilitados para el paso inocente o no hostil. Según el comunicado, Irán ha adoptado “las medidas necesarias y proporcionadas” para impedir que los agresores y sus partidarios utilicen el estrecho para operaciones hostiles. La cancillería atribuye a Washington y Tel Aviv la responsabilidad de cualquier escalada, y los acusa de emprender una “guerra ilegal y desestabilizadora” que ha puesto a la navegación internacional frente a amenazas inéditas.

El estrecho permanece prácticamente paralizado desde el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron la ofensiva denominada Operación Furia Épica. Por esa vía transitan alrededor de 20 millones de barriles diarios, cerca del 20% del consumo mundial de petróleo y del 20% del comercio global de gas natural licuado (GNL). El crudo Brent llegó a superar los 126 dólares por barril en su pico desde el inicio del conflicto, según datos recogidos por Reuters.

La comunicación no implica una reapertura efectiva, sino la formalización multilateral de una política que Teherán ya aplicaba de facto: desde mediados de marzo autorizó el paso de buques de India, Pakistán, Turquía y Tailandia tras coordinación bilateral. El canciller Abbas Araghchi indicó que países como Japón —que depende del Golfo Pérsico para el 90% de sus importaciones de crudo— podrían obtener garantías de tránsito mediante negociación directa.

La OMI celebró la semana pasada una sesión extraordinaria convocada por Francia, Reino Unido, Emiratos Árabes Unidos y Qatar, entre otros. Su secretario general, Arsenio Domínguez, informó de al menos siete marinos muertos y de que unos 20.000 tripulantes permanecen atrapados en la zona. La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) advirtió que el bloqueo eleva los costos de flete, seguros y combustibles, con efectos directos sobre el precio de los alimentos en los países más vulnerables. Aproximadamente 3.200 buques siguen varados en el Golfo Pérsico y, desde el inicio del conflicto, al menos 22 embarcaciones han sido atacadas.

La nota iraní ante la OMI llega en un contexto de rápida escalada diplomática. El sábado, Trump amenazó en su red Truth Social con “atacar y destruir” las plantas eléctricas de Irán si Teherán no reabría el estrecho en 48 horas. Irán respondió advirtiendo que la Guardia Revolucionaria atacaría plantas eléctricas que abastecen a bases militares estadounidenses en la región, así como infraestructuras económicas, industriales y energéticas en las que Washington participa. El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, añadió que las plantas desalinizadoras que suministran agua potable a países como Baréin, Qatar y Emiratos Árabes Unidos serían también objetivos legítimos.

Antes de que venciera el ultimátum, Trump anunció el lunes que Estados Unidos e Irán habían mantenido conversaciones “muy buenas y productivas” y ordenó al Departamento de Guerra posponer los ataques contra infraestructuras energéticas iraníes por cinco días, señalando que un acuerdo podría concretarse en ese plazo. Pakistán, Turquía, Egipto y Omán participan en esfuerzos de mediación, según fuentes cercanas al asunto, aunque no constan negociaciones directas entre Washington y Teherán desde el inicio de la guerra. Desde Teherán negaron cualquier negociación con Washington y afirmaron que las declaraciones de Trump perseguían influir en los precios de la energía en un contexto de volatilidad global. Ghalibaf calificó el anuncio de “noticia falsa” y sostuvo que el aplazamiento respondía al temor de Trump ante el alza del crudo, no a avances diplomáticos reales. Al formalizar sus condiciones por escrito ante instancias multilaterales mientras niega negociar, Teherán busca consolidar su papel como árbitro del tránsito por el estrecho sin ofrecer concesiones a Washington.

Artículo anterior

Macron pide al régimen iraní cesar ataques y negociar con EE. UU. e Israel

Artículo siguiente

Alphabet prepara reparto de paquetes con drones en Estados Unidos

Continuar leyendo

Últimas noticias