9 de mayo de 2026
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Rusia violó el alto el fuego anunciado por Trump en el Día de la Victoria

Moscú lanzó un nuevo ataque con un misil balístico y múltiples drones contra las regiones ucranianas de Sumy y Odesa, dos frentes importantes para Kiev, rompiendo el alto el fuego al que se había comprometido horas antes con el presidente estadounidense Donald Trump.

El bombardeo dejó tres muertos —un padre, su hijo y otro civil—, provocó dos incendios en viviendas particulares que fueron extinguidos por los bomberos del Servicio de Emergencia de Ucrania y causó alarma entre la población que esperaba una tregua duradera.

Imágenes publicadas por los rescatistas del servicio de emergencias en Facebook mostraron la destrucción causada por la ofensiva del Kremlin, que tuvo lugar en torno al Día de la Victoria de la Segunda Guerra Mundial, cuya conmemoración en la capital rusa se realizará con menos armamento visible y restricciones en las comunicaciones.

En la región de Sumy, el ataque desató un incendio de gran magnitud en una vivienda de la comunidad de Berezivska. Ante el riesgo de nuevos bombardeos, los bomberos interrumpieron sus tareas y se replegaron a zonas seguras.

En Cherníhiv, un dron alcanzó una granja en una aldea fronteriza del distrito de Nóvgorod-Siverskyi. El impacto generó un fuego que mató a un hombre de 70 años y a su hijo, de 49, mientras que un tercer hombre de 55 resultó herido. Los equipos de rescate lograron extinguir el incendio.

Según la Fuerza Aérea de Ucrania, Rusia empleó un misil balístico Iskander-M y 43 vehículos aéreos no tripulados (UAV) en los ataques. Las autoridades ucranianas informaron que 34 drones fueron derribados o neutralizados. Se registraron impactos de nueve proyectiles en seis ubicaciones distintas y la caída de escombros en dos puntos adicionales.

Kiev y Moscú acordaron una tregua de tres días, del 9 al 11 de mayo, coincidiendo con la conmemoración rusa de la victoria sobre la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial. La pausa contempla un intercambio de 1.000 prisioneros por cada bando.

El presidente estadounidense Donald Trump anunció el acuerdo y aseguró que tanto el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky como el presidente ruso Vladimir Putin aceptaron su solicitud de alto el fuego.

“La celebración en Rusia es por el Día de la Victoria, pero también en Ucrania, porque fueron un factor importante en la Segunda Guerra Mundial”, escribió Trump en Truth Social, y expresó su esperanza de que la tregua marque “el principio del fin de una guerra muy larga, sangrienta y duramente librada”.

Zelensky y el Kremlin confirmaron la tregua como resultado de gestiones diplomáticas lideradas por Estados Unidos. El presidente ucraniano afirmó que aceptó la pausa como una oportunidad para el intercambio de prisioneros y no como una concesión al calendario festivo ruso. Además, resaltó que Ucrania ha usado su capacidad de drones de largo alcance para amenazar la seguridad de los desfiles militares en el centro de Moscú.

“La Plaza Roja es menos importante para nosotros que la vida de los prisioneros ucranianos que pueden ser repatriados”, escribió Zelensky en X. “Agradezco al presidente de los Estados Unidos y a su equipo su productiva labor diplomática. Esperamos que Estados Unidos garantice que la parte rusa cumpla con estos acuerdos”.

Funcionarios rusos también reconocieron el papel mediador de Trump en la negociación de la tregua. “Acogemos con satisfacción esta iniciativa, que se basa en una conversación telefónica entre los presidentes de Rusia y Estados Unidos”, declaró Yuri Ushakov, asesor diplomático de Vladimir Putin.

Ushakov dijo que Putin y Trump “enfatizaron que nuestros países fueron aliados durante la Segunda Guerra Mundial” y discutieron la posibilidad de un alto el fuego durante las celebraciones del Día de la Victoria.

En un primer momento, Zelensky rechazó la propuesta rusa de pausa, al considerar que Moscú buscaba “un permiso para celebrar su desfile, para que puedan salir a la plaza con seguridad durante una hora una vez al año y luego seguir matando”.

El desfile anual del 9 de mayo en Rusia conmemora el sacrificio soviético en la Segunda Guerra Mundial y se ha convertido en un símbolo central de la narrativa nacionalista y militarista promovida por Vladimir Putin. La Unión Soviética contabiliza oficialmente 26,6 millones de pérdidas humanas en ese conflicto, la cifra más alta de cualquier país.

Desde la invasión a gran escala de Ucrania en 2022, el Día de la Victoria adquirió un nuevo significado político: Putin y otros altos cargos lo utilizan para alimentar el fervor patriótico y justificar la actual campaña militar ante la población rusa.

No obstante, el desfile de este año se celebrará sin la tradicional exhibición de armamento militar y con un menor número de participantes; la demostración aérea, en cambio, continuará según lo previsto.

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