El capitán del seleccionado argentino, Lionel Messi, se mostró entusiasta y afirmó que seguirá jugando al fútbol “hasta que no pueda más”.
Dijo que juega por gusto y por su forma de ser: le apasiona la pelota y es extremadamente competitivo; contó incluso que a veces no deja ganar ni a su hijo en los jueguitos.
Añadió que esa competitividad fue clave para sus logros, aunque reconoció que le cuesta aceptar la derrota, un rasgo que también lo definió como jugador.
Sobre las selecciones rivales, indicó que Francia está nuevamente muy bien y cuenta con muchos futbolistas de gran nivel; consideró también a España y Brasil como candidatos.
Se refirió además a Alemania e Inglaterra como potencias tradicionales y destacó que Portugal tiene una selección competitiva; admitió que en cada torneo suele aparecer alguna sorpresa.
Respecto al estado del equipo argentino, afirmó que el grupo llega bien a pesar de que varios jugadores arrastran lesiones o falta de ritmo; remarcó la capacidad del conjunto para competir cuando está unido.
Sin embargo, advirtió que el Mundial siempre es complicado por el alto nivel de las selecciones participantes.
Pidió mantener la ilusión, propia de los argentinos en competiciones oficiales, pero evitó señalar a la Albiceleste como la principal favorita, reconociendo la presencia de otros candidatos.
Respaldó al cuerpo técnico y dijo que será difícil mantener el legado de la generación actual; señaló la exigencia social del país y la propensión a pedir cambios ante resultados adversos.
Elogió al entrenador campeón del mundo y manifestó que es “el mejor” para continuar en el cargo el tiempo que él desee.
Sobre su relación con Cristiano Ronaldo, calificó la larga rivalidad como “una hermosa rivalidad deportiva” caracterizada por el respeto mutuo.
Se refirió a Neymar como “un amigo” y contó que mantiene el contacto con él y con Luis Suárez, su compañero en Inter Miami.
Comentó su encuentro con el piloto Franco Colapinto y valoró la naturalidad con la que el joven avanza en su crecimiento profesional.
Acerca de su vida en Estados Unidos y su paso por Inter Miami, explicó que el club necesitaba crecer cuando llegó y destacó la evolución institucional que ha experimentado en los últimos años.

