El Premio Pritzker de Arquitectura 2026 fue concedido al chileno Smiljan Radić Clarke en reconocimiento a una trayectoria caracterizada por la experimentación, el diálogo con el paisaje y el uso innovador de materiales locales. El jurado destacó su capacidad para situar el entorno y la experiencia colectiva en el centro de la creación arquitectónica.
Entre las obras más representativas de Radić figuran Guatero, el Teatro Regional del Biobío, el Centro de Artes Escénicas NAVE, el Pabellón Serpentine, la Casa para el Poema del Ángulo Recto, la Bodega Vik Millahue y el restaurante Mestizo. Su práctica combina propuestas experimentales, materiales autóctonos y una constante integración con el entorno y la memoria colectiva.
La decisión del jurado, recogida por Architectural Digest, subraya tanto la materialidad singular de sus proyectos como su planteamiento conceptual. Según el veredicto, sus construcciones “aparecen como temporales, inestables o deliberadamente inacabadas, ofreciendo un refugio optimista y silencioso que asume la vulnerabilidad como parte de la vida”.
El propio arquitecto ha explicado que su intención es crear entornos en los que otras personas puedan descubrir nuevas ideas, enfatizando un enfoque abierto y colectivo de la arquitectura.
1. Guatero y la exploración de los límites espaciales
Presentada en 2023 en la XXII Bienal de Arquitectura de Chile, Guatero es una estructura inflable de forma orgánica inspirada en una bolsa de agua caliente. La pieza explora la fragilidad mediante la presión del aire y transforma la transparencia y la luminosidad en una experiencia espacial singular.
Su piel translúcida difunde la luz y amplifica los sonidos interiores; el resultado es un ambiente íntimo pese a la escala de la instalación.
2. Teatro Regional del Biobío, innovación y luz en Concepción
Finalizado en 2018 en Concepción, el Teatro Regional del Biobío se distingue por una fachada de policarbonato semitranslúcido que por la noche emite una luz suave y, durante el día, tamiza la entrada del sol.
La estructura de acero queda visible a través del cerramiento, reforzando tanto la estética contemporánea como el rendimiento acústico del edificio. El proyecto responde a exigencias técnicas precisas y a la intención de generar un nuevo espacio público en la ciudad.
3. NAVE, espacio de encuentro y transformación en Santiago
El Centro de Artes Escénicas NAVE, concluido en 2015 en Santiago, integra una vivienda antigua dañada por desastres con nuevas volumetrías de líneas limpias. El contraste entre lo existente y lo renovado propicia la convivencia entre memoria y novedad.
En la terraza, una carpa desmontable en tonos rojo y amarillo invita a la comunidad a apropiarse del lugar y fomenta la interacción colectiva.
4. Pabellón Serpentine, interacción y transparencia en Londres
La intervención de Radić en el Pabellón Serpentine de Londres (2014) consistió en una estructura sinuosa de fibra de vidrio elevada sobre piedras locales. La obra, de carácter temporal, se relaciona con el entorno de forma sutil: según el jurado, sus edificios “no están anclados firmemente al suelo, sino que se posan delicadamente sobre él”.
El material translúcido deja pasar la luz del sol y los espacios abiertos conectan el pabellón con los jardines, diluyendo el límite entre interior y exterior.
5. La Casa para el Poema del Ángulo Recto y la integración con la naturaleza
Erigida en 2013 en Vilches, la Casa para el Poema del Ángulo Recto es una vivienda compacta de hormigón negro emplazada en un entorno boscoso. Su geometría recuerda a una cápsula y sus gruesos muros proporcionan aislamiento acústico.
El interior se beneficia de tres lucernarios orientados de manera distinta que inundan los espacios de luz natural; el revestimiento de madera refuerza la conexión visual y sensorial con el paisaje.
6. Bodega Vik Millahue, arquitectura como huésped del paisaje
Inaugurada en 2013 en Millahue, la Bodega Vik Millahue se despliega de manera discreta en el valle. Desde la distancia apenas se distingue, y permite vistas continuas de las montañas circundantes.
El jurado valoró que “cualquier alteración permanente del lugar se evita cuidadosamente”, reafirmando la idea de una arquitectura capaz de retirarse y restituir el sitio a su estado original. Ese respeto por el entorno es un principio recurrente en la obra de Radić.
7. Mestizo, materiales locales y continuidad con el entorno
El restaurante Mestizo, abierto en 2006 en Santiago, emplea piedras locales para sostener su techo de listones. La separación entre los espacios interiores y el exterior se diluye, integrando el edificio con el parque que lo rodea.
El uso de materiales regionales fortalece el vínculo con el lugar y favorece una experiencia abierta que responde a la identidad del entorno.
Para Architectural Digest, la obra de Smiljan Radić Clarke ejemplifica una arquitectura que no domina su emplazamiento, sino que promueve el descubrimiento colectivo y la creación de nuevas memorias junto al paisaje.



