31 de marzo 2026 – 19:21
Los principales impuestos nacionales coparticipables registraron una marcada caída, reflejo del empeoramiento de la recaudación. El único gravamen que muestra una recuperación sostenida es el impuesto sobre los combustibles.
Mariano Fuchila
La baja de recursos tributarios explica la mayor parte del resultado: según la consultora Politikon Chaco, el IVA descendió 3,9% y el Impuesto a las Ganancias cayó 12,7%.
También retrocedieron los Impuestos Internos (14,3%), Bienes Personales (8,8%) y Otros Coparticipados (10,3%). En sentido opuesto, el Impuesto a los Combustibles Líquidos aumentó 35,5% y el Monotributo creció 58,2%.
Parte de la pérdida de recursos se vincula a decisiones de política pública, como la reducción de retenciones al sector agropecuario; otra parte obedece a la menor actividad de sectores como la industria y el comercio, que arrastran una porción importante de la recaudación por IVA.
Recaudación: deterioro combina factores fiscales y menor dinamismo económico
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) publicará los datos de recaudación de marzo, un mes que contó con un feriado extra largo y, por lo tanto, menos días hábiles para generar ingresos.
Comparada con febrero, la coparticipación muestra una caída del 9,9%, aunque ambos meses son distintos: febrero incluye el período de vacaciones, mientras que marzo, con el inicio de clases, suele implicar un mayor retorno de la actividad económica y, en teoría, más ingresos.
Frente a la caída de la recaudación tributaria, el Gobierno busca alternativas para compensar la pérdida, como la privatización de algunas empresas públicas, por ejemplo AYSA. En el primer trimestre, los ingresos por la venta de la represa del Comahue y otras rentas, incluidas las ganancias del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES, ayudaron a mitigar la merma tributaria y permitieron mantener el superávit.




