En Tigre, la empresa José Cascasi y Cía S.A. cerró su planta en Rincón de Milberg, dejando sin empleo a diez operarios en un contexto de dificultades que afectan al sector industrial.
El cese de actividades impactó directamente al personal técnico y administrativo que aún trabajaba en la firma, que en su etapa de mayor actividad llegó a contar con más de 50 empleados especializados.
Según denuncias de los trabajadores, el conflicto se profundizó cuando la empresa propuso abonar solo el 50% de las indemnizaciones y hacerlo en cuotas, lo que generó inquietud entre el personal afectado.
Los empleados señalan que la situación no fue repentina: la compañía atravesaba un proceso de deterioro sostenido, con despidos escalonados y atrasos en el pago de salarios desde mediados del año pasado.
Desde el entorno laboral indicaron que “los despidos se fueron produciendo de a poco” y que, además, desde junio del año pasado la empresa acumulaba demoras en los sueldos.
La firma tenía trayectoria en el sector metalúrgico y prestaba servicios a compañías vinculadas a la industria automotriz, energética y naval.
El cierre se da en un marco complicado para las pequeñas y medianas empresas industriales, caracterizado por la caída de la actividad y el aumento de costos, factores que repercuten en el empleo y generan incertidumbre en el sector.



