Jazmín Ortenzi está viviendo su mejor semana como profesional. La riojana, que ingresó al torneo desde la clasificación, avanzó a las semifinales del WTA 250 de Bogotá tras vencer a su compatriota Julia Riera por 6-7(5), 6-3 y 6-2, en un partido que ratificó su progreso en el circuito internacional.
La tenista de 24 años continúa destacando en Colombia. En el cuadro principal comenzó con una victoria sobre la española Irene Burillo (129o) en la primera ronda, dio el gran paso al imponerse ante la mejor jugadora sudamericana, la local Camila Osorio (54o), en octavos, y este viernes superó a Julia Riera en tres sets para alcanzar por primera vez las semifinales de un torneo WTA 250.
El partido entre las argentinas se caracterizó por numerosos quiebres y cambios de ritmo. En el primer set hubo dos roturas por lado y el desempate quedó en manos de Riera, que se lo llevó 7-6(5).
En el segundo set, Ortenzi aprovechó tres oportunidades para romper el saque de su rival y solo cedió su servicio una vez, igualando el marcador al ganar 6-3.
En el parcial decisivo, la riojana consiguió cuatro quiebres sobre el servicio de la pergaminense y perdió el suyo en dos ocasiones, cerrando el encuentro 6-2. La solidez de Ortenzi en los momentos decisivos fue determinante para imponer su juego y manejar la presión de disputar una semifinal inédita para ella.
Este triunfo la consolidó como la segunda argentina mejor situada en el ranking, detrás de Solana Sierra (77o). Comenzó la semana en el puesto 206 del escalafón mundial y ahora figura 164 en el ranking en vivo, una mejora que refleja su trabajo constante y la proyección que tiene en el circuito.
Este sábado, Ortenzi se enfrentará a la checa Marie Bouzková (26o), primera cabeza de serie, a partir de las 13:00, con la posibilidad de avanzar a la final del torneo y prolongar su histórica semana.
Jazmín Ortenzi, la joven promesa del tenis argentino
Su vínculo con el tenis comenzó desde muy pequeña, influenciado por la rama familiar materna. Los domingos jugaba en la cancha de polvo de ladrillo que había construido su abuelo, compartiendo la práctica con tíos y primos en un entorno que alimentó su pasión por el deporte. En una época en la que el tenis femenino argentino tenía pocas representantes en la élite, eligió competir en torneos de otras provincias —como Córdoba, Mendoza y San Juan— para abrirse camino.
Durante la adolescencia combinó el tenis con otras disciplinas. Su rutina incluía entrenamientos matutinos de tenis, clases por la tarde y prácticas de atletismo, natación o vóley, antes de volver a la cancha. Con el aumento de las competencias tuvo que tomar la decisión de concentrarse en el tenis; a los 14 años se mudó al Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (CeNARD), donde intensificó su formación y empezó a competir con mayor regularidad.
En 2019, con 17 años, debutó oficialmente con la Selección Argentina en la Zona Américas I, consolidándose como una de las promesas del tenis nacional. Entre 2022 y 2023 alternó actividad con lesiones, pero en 2024 regresó con fuerza al circuito y, entre 2024 y 2025, ganó cinco de los 12 títulos ITF que acumuló en ese periodo. En 2026 ya aparece como semifinalista en torneos como Vero Beach y Chihuahua, lo que indica que su crecimiento deportivo y su proyección internacional continúan en alza.



