6 de abril de 2026
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Marcas de ropa se suman a las 12 cuotas sin interés

En un contexto de estancamiento del consumo y ante una incipiente baja de tasas, el sector de la indumentaria volvió a ofrecer 12 cuotas sin interés. Las financiaciones a plazos largos ya estaban presentes en ciertos segmentos de bienes durables y ahora se empiezan a expandir a otros rubros, aunque existen inquietudes por el incremento de la morosidad.

El Banco Central flexibilizó su política monetaria y redujo en 5 puntos porcentuales los encajes bancarios desde abril, con el objetivo de aumentar la liquidez de las entidades, el circulante en manos del público y el fondeo disponible para que los bancos puedan otorgar más crédito.

La reducción de encajes tiende a disminuir los costos de financiamiento en el corto plazo, lo que puede impulsar tanto el consumo como la inversión.

En general, estas medidas suelen tener un efecto rápido sobre el costo del crédito, aunque limitado en el tiempo y condicionado por otros factores macroeconómicos.

Por su parte, el Banco Nación lanzó una promoción que permite financiar compras en hasta 20 cuotas sin interés con sus tarjetas de crédito.

La oferta estará vigente hasta el 31 de mayo y cubre varias categorías, entre ellas tecnología, artículos para el hogar, decoración, materiales para la construcción, colchonería y movilidad (bicicletas y motos).

Reacción del sector indumentaria y textil

Las marcas de ropa, que ya venían recurriendo a descuentos y promociones, reintrodujeron planes de pago en 12 cuotas sin interés al comenzar la temporada de otoño-invierno.

Claudio Drescher, presidente de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI), explicó que la vuelta de esta financiación responde principalmente a la caída de la demanda.

Según la entidad, las ventas registraron una retracción interanual del 8,4% en el primer bimestre del año y, en comparación con 2023, la caída alcanza alrededor del 40%.

El informe de la CIAI ratifica esos números y plantea un panorama de fuerte contracción en las ventas del sector.

“No se vende nada, ni lo caro ni lo barato, ni lo importado ni lo nacional”, afirmó Drescher, y añadió: “Las 12 cuotas son el signo de la desesperación, un manotazo de ahogado”.

Además, Drescher destacó que el alto costo financiero de los pagos a plazo (aproximadamente 20%) afecta la rentabilidad de las empresas, ya que no pueden trasladarlo íntegramente a los precios. “Hoy están perdiendo plata todos”, señaló.

En ese marco, entre 2024 y 2025 cerraron 2.924 firmas en la cadena textil e indumentaria, 300 en la confección industrial y 1.644 locales de ropa.

El presidente de la CIAI calificó la situación como “una crisis de consumo profunda, estructural y compleja”, y advirtió que el crédito y la baja de tasas solo resuelven una parte limitada del problema porque “a la gente no le alcanza la plata”.

En la misma línea, el empresario sostuvo que la morosidad está en aumento: “Las tarjetas tienen el nivel de incobrabilidad más alto de las últimas dos décadas”.

La situación también impacta al sector de electrodomésticos, donde las 12 cuotas sin interés se aplican desde hace tiempo en varios productos con determinadas tarjetas. Eduardo Echevarría, market CS manager de Nielsen, señaló que estas alternativas difícilmente se mantendrán por mucho tiempo, pese al stock disponible, debido a la elevada irregularidad en pagos tanto en bancos como en retailers.

Según datos de la consultora EcoGo, en diciembre pasado el atraso en los pagos de los créditos otorgados por vendedores del rubro promedió el 41%.

Aun con opciones de financiación, las ventas de electrodomésticos y artículos para el hogar se desplomaron 18,6% interanual real en el cuarto trimestre de 2025, según Vectorial, como consecuencia de la pérdida del poder de compra del salario medio.

Desde la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) indicaron que en las pymes las ventas en 12 cuotas sin interés aún no se generalizan porque no existe un programa específico que las promueva de forma coordinada, como lo fue Cuota Simple. “Son acciones particulares, no colectivas”, aclararon.

En las pequeñas y medianas empresas, por tanto, no se observa una adopción masiva de planes en 12 cuotas sin interés por la falta de un esquema conjunto que las integre.

Aun con la baja de tasas, el costo financiero se mantiene alto (en torno al 30%) al considerar el nivel de ventas y la carga impositiva. Fuentes de CAME advirtieron que esto acota los márgenes de ganancia y remarcó la necesidad de mayor escala para sostener los negocios.

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