8 de abril de 2026
Buenos Aires, 21 C

Tirador de San Cristóbal vinculado a cultura digital violenta

La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, confirmó en conferencia de prensa que, tras el homicidio escolar de Ian Cabrera en San Cristóbal, se detectó en la Argentina la presencia de subculturas digitales vinculadas a conductas violentas y que no están relacionadas con el bullying.

“Este caso muestra que no es un hecho aislado ni una cuestión de bullying; revela la existencia de subculturas subdigitales en las que participan niños, adolescentes y jóvenes dedicadas al estudio y análisis de asesinatos y tiroteos masivos, con pautas misantrópicas que glorifican la violencia y fomentan su ejecución”, explicó Monteoliva, según informó la Agencia Noticias Argentinas.

La funcionaria, que estaba acompañada por el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, indicó que, tras el análisis exhaustivo realizado por la Policía Federal y el FBI, se identificaron en los últimos dos años 15 casos y cuatro más en investigación que evidencian la presencia de este tipo de subculturas violentas.

Pullaro, por su parte, relató los primeros avances de la investigación: “En un primer momento se pensó que Gino C. había tenido un brote psicótico o que se trataba de bullying, pero el Ministerio Público de la Acusación, con elementos digitales, comprobó la relación con estos grupos internacionales”.

Además, señaló que estos hechos “trascienden las fronteras de la provincia y de la Argentina” y que se está siguiendo una pista internacional.

“Esto nos coloca en otro plano, porque ya no se trata de lo que ocurre en una comunidad, una escuela, una provincia o un país, sino de la pertenencia a una subcultura internacional”, explicó Pullaro.

Finalmente, el jefe del Departamento Unidad Investigación Antiterrorista de la Policía Federal detalló las medidas iniciales: “Hicimos un barrido de las redes sociales, luego dos allanamientos en el domicilio del menor, una reconstrucción en el ámbito escolar y un análisis de la copia forense del teléfono del acusado”.

“De ese análisis se empezó a observar la vinculación de este menor con otra persona, quien fue detenida como estrecho colaborador”, indicó.

Asimismo, y coincidiendo con Monteoliva, remarcó que “este caso no es aislado; es algo que venimos trabajando desde hace dos años, aunque nunca ocurrió un hecho de esta magnitud”.

Artículo anterior

Irán cierra el estrecho de Ormuz tras ataque israelí a Hezbollah

Artículo siguiente

Marcos Paz recuerda el ciclón de hace 86 años

Continuar leyendo

Últimas noticias

Días para el Mundial