El Centro Cultural Coreano de Buenos Aires inauguró el 18 de marzo la exposición “Leer Corea: Recorrido por libros ilustrados”, una muestra que invita al público argentino a explorar el arte visual y narrativo de la literatura ilustrada contemporánea de Corea. La selección incluye cien títulos y cincuenta ilustraciones originales y, según explicó Jiyoung Moon, encargada de exhibiciones del centro, la propuesta busca desmontar estereotipos y ampliar la comprensión sobre la diversidad cultural coreana, en diálogo con Infobae.
La exhibición se realiza en el marco del 20° aniversario del Centro Cultural Coreano y de la 50a Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. Su propósito es ofrecer una visión amplia y matizada de la cultura coreana. “Quiero mostrar una cultura coreana más allá del K-pop o lo tradicional, dar cuenta de la vida urbana, la experiencia de los artistas y la variedad que existe”, señaló Moon.
El proceso curatorial duró tres meses e implicó la lectura de los cien libros seleccionados, la investigación sobre sus autores y la evaluación de temas y estilos. Moon explicó que se priorizaron obras destacadas por su narrativa visual y por su capacidad de transmitir emociones intensas a través de la imagen, a menudo prescindiendo del texto. La curadora también recordó su experiencia previa al dirigir una pequeña librería en Corea.
Una característica clave de los libros ilustrados coreanos, según Moon, es que la materialidad del libro forma parte de la narración. La muestra incluye obras en las que el formato desplegable, la dirección de lectura o la elección del papel contribuyen a la experiencia. Títulos como Los árboles bailan, Pared y Tanta nieve utilizan el espacio, el vacío y el silencio visual como elementos narrativos, convirtiendo cada libro en una pieza de arte además de una historia.
La exposición reúne libros reconocidos internacionalmente y premiados en certámenes como el BolognaRagazzi Award y el Hans Christian Andersen Award. Entre los ejemplares exhibidos está La pequeña hada del trueno y la pequeña hada del relámpago, el primer libro ilustrado de la Nobel Han Kang. También se muestran obras como Si quieres una manzana roja y La historia de Mo, premiadas en ediciones recientes del BolognaRagazzi.
Moon describió la evolución del libro ilustrado en Corea y señaló que, desde los años 2000, el género dejó de considerarse exclusivamente infantil. Hoy más de la mitad de los libros ilustrados coreanos se leen tanto por adultos como por niños. Además, la difusión de plataformas digitales como Webtoon ha ampliado el alcance de la ilustración coreana entre jóvenes y adultos, diferenciándose de la tradición argentina en la que la imagen suele asociarse a la literatura infantil o a la crítica social y política.
La muestra propone una experiencia participativa: los visitantes pueden manipular libros, recorrer ilustraciones originales y acceder mediante códigos QR a información sobre derechos editoriales. Esta dimensión profesional busca fortalecer el vínculo entre editoriales coreanas y argentinas y promover la traducción y publicación de nuevos títulos en español.
Sobre la repercusión en Corea, Moon afirmó que para autores y artistas “es un honor” que sus obras se presenten en otro idioma y contexto. Actualmente, solo diez de los libros exhibidos cuentan con traducción al español, lo que representa una oportunidad para ampliar el acceso a estos contenidos.
La selección de la muestra refleja una variedad de enfoques: desde la reinterpretación de relatos tradicionales hasta la exploración de temas contemporáneos como la vida urbana, la memoria, la identidad y el medio ambiente. Obras como Puntos, líneas y aves e Isla de plástico abordan problemáticas ambientales, mientras que títulos como El muro, Abuela Ring-Ring, ¿a dónde va? y Soy el metro retratan escenas de la vida cotidiana en las ciudades coreanas.
“La materialidad del libro no es un detalle técnico de impresión, sino una parte importante de la narración”, resumió Moon al definir la esencia del libro ilustrado coreano. La muestra aspira a que el público argentino descubra, a través de este formato artístico, aspectos de Corea que trascienden los estereotipos.
La entrada es libre y gratuita. La exposición puede visitarse en el Centro Cultural Coreano de lunes a viernes, de 9:00 a 12:30 y de 13:30 a 17:00.



