Un alto el fuego temporal entre Rusia y Ucrania por la Pascua ortodoxa comenzará este sábado por la tarde, en el marco de esfuerzos diplomáticos mediados por Estados Unidos para poner fin a la invasión rusa. El Kremlin anunció una tregua desde el sábado a las 16:00 (13:00 GMT) hasta el final del domingo, con una duración de 32 horas.
El ministro de Defensa ruso, Andrei Belousov, y el jefe del ejército, Valery Gerasimov, recibieron instrucciones de cesar las hostilidades en todas las direcciones durante ese período, según informó el Kremlin. El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, dijo que Kiev había declarado en repetidas ocasiones su disposición a un alto el fuego durante la Semana Santa y que estaba preparada para corresponder.
La tregua llega después de que las conversaciones lideradas por Estados Unidos para poner fin al conflicto de cuatro años se vieran afectadas por la guerra en Medio Oriente. Ambas partes también pactaron un alto el fuego por la Pascua ortodoxa el año pasado.
No obstante, un ataque ruso en la madrugada de este sábado dejó dos muertos en Odesa antes del inicio de la tregua. Además, las autoridades de Poltava y Sumy informaron el viernes de una persona fallecida y 15 heridos en dos bombardeos separados.
Según la Fuerza Aérea ucraniana, Rusia lanzó 128 drones contra el país durante la noche del jueves y la madrugada del viernes.
Las conversaciones auspiciadas por Estados Unidos no lograron acercar a las partes a un acuerdo definitivo, y Washington dirigió su atención hacia el régimen iraní. Las negociaciones permanecen estancadas, ya que Moscú exige concesiones territoriales y políticas que Zelensky rechazó por considerarlas equivalentes a una capitulación.
El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, negó que Rusia hubiera discutido el alto el fuego con Ucrania o con Estados Unidos y aseguró que la medida no está vinculada a las negociaciones para poner fin a la guerra. El conflicto ha causado cientos de miles de muertes y el desplazamiento de millones de personas, convirtiéndose en el más mortífero en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.
Los combates en el frente han permanecido en gran medida estancados en los últimos años. Rusia obtuvo pequeñas ganancias territoriales a un alto costo, aunque Kiev logró recientemente hacer retroceder a las fuerzas rusas en el sureste. Según el Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW), el avance ruso se ha ralentizado desde finales de 2025; analistas citan, entre otros factores, la prohibición impuesta a Rusia para usar los satélites Starlink de SpaceX y los esfuerzos de Moscú por bloquear la aplicación de mensajería Telegram.
El ISW advirtió que la situación es desfavorable para Ucrania en la región de Donetsk, en torno a las ciudades de Kramatorsk y Sloviansk. Moscú controla algo más del 19% del territorio ucraniano, la mayor parte tomada en las primeras semanas del conflicto.
En materia económica y de financiamiento bélico, Washington otorgó una exención de 30 días para que países puedan comprar petróleo y productos derivados rusos sancionados que permanecen varados en el mar; la medida vence este sábado. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, explicó que la iniciativa buscó estabilizar los mercados energéticos globales afectados por la guerra con Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz.
En este contexto, Zelensky manifestó su deseo de que se restablezcan plenamente las sanciones energéticas contra Rusia: “Ahora está comenzando un alto el fuego en Medio Oriente y el Golfo. Y estoy esperando que se vuelvan a imponer plenamente las sanciones al petróleo ruso, como antes”, declaró en comentarios difundidos a la prensa este viernes.
(Con información de AFP)



