El presidente Donald Trump anunció el bloqueo naval del estrecho de Ormuz y afirmó que la Marina de Estados Unidos interceptará cualquier embarcación que haya pagado un peaje a Irán. En publicaciones en Truth Social dijo además que cualquier iraní que dispare contra buques estadounidenses o civiles será severamente atacado, elevando la tensión en el Golfo Pérsico tras el fracaso de las negociaciones de paz en Islamabad.
Trump indicó que la Marina comenzará de inmediato a bloquear toda navegación que intente entrar o salir del estrecho, calificando el cierre de esa vía por parte de Irán como una forma de “extorsión” y sosteniendo que los líderes no deben ser sometidos a esa presión.
También ordenó a sus fuerzas navales buscar e interceptar en aguas internacionales a los buques que hubieran pagado peaje a Irán y anunció operaciones para destruir las minas que, según Washington, ha colocado Teherán en el estrecho. Advirtió que quienes hayan pagado ese peaje no tendrán libre paso en alta mar.
En otra publicación, Trump afirmó que Estados Unidos está preparado militarmente y que, llegado el momento, sus fuerzas podrían poner fin a lo que quede de la capacidad iraní.
El detonante: las negociaciones nucleares
El presidente explicó que la decisión se relaciona con el fracaso de las conversaciones en Islamabad: aunque se alcanzaron acuerdos en varios puntos, el aspecto nuclear quedó sin resolverse.
Detalló que había sido informado por el vicepresidente JD Vance, el enviado especial Steve Witkoff y Jared Kushner sobre las casi 20 horas de diálogo facilitadas por Pakistán, y elogió al primer ministro Shehbaz Sharif y al jefe militar Asim Munir por su papel en las reuniones. Afirmó además que las gestiones evitaron una escalada con India que, según él, salvó millones de vidas.
Sobre el asunto nuclear sostuvo con firmeza que Irán no está dispuesto a renunciar a sus ambiciones y reiteró su postura de que Teherán no debe obtener un arma nuclear. Aun reconociendo que hubo trato cordial con representantes iraníes —incluidos el presidente del Parlamento Mohammad-Bagher Ghalibaf, el canciller Abbas Araghchi y Ali Bagheri—, subrayó que esa relación no modifica la falta de avances en la cuestión central.
El estrecho, corazón del conflicto
El estrecho de Ormuz se ha convertido en el principal foco de tensión entre Irán y Estados Unidos. Antes de las restricciones impuestas por Teherán, por esa vía se transportaba aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial. Trump acusó a Irán de haber prometido reabrir el paso y no cumplir ese compromiso.
Criticó también el uso de minas en el agua, indicando que, aun si algunas hubieran sido colocadas, pocos propietarios de buques desearían asumir ese riesgo. La posibilidad de un bloqueo fue anticipada tras la difusión de un artículo que planteaba que la Marina estadounidense podría superar las restricciones iraníes en el estrecho, aplicando tácticas similares a las usadas anteriormente por Washington en Venezuela.
El presidente había anunciado previamente el inicio de “un proceso de desbloqueo” mediante el desminado de las aguas, y los Guardianes de la Revolución iraníes respondieron advirtiendo que tratarían con severidad a cualquier buque militar que circule por la zona sin autorización.
Vance: “Oferta final”
Antes de los anuncios de Trump, el vicepresidente Vance abandonó Islamabad y aseguró que Washington había presentado su “oferta final y mejor”, tras lo cual sería la decisión de Irán aceptarla o no. La delegación iraní también se retiró sin acuerdo; el presidente del Parlamento Ghalibaf dijo que su equipo propuso iniciativas constructivas, pero que no se logró establecer la confianza necesaria con la otra parte.
El conflicto actual se remontó al 28 de febrero, cuando ataques atribuidos a Estados Unidos e Israel contra Irán desencadenaron una respuesta iraní que afectó la estabilidad regional y tuvo repercusiones económicas globales. Una tregua temporal de dos semanas permitió realizar las conversaciones de paz, cuyo fracaso ha abierto una nueva fase de tensión.
Según el material compartido por Trump, el portaaviones USS Gerald Ford, que participó en operaciones relacionadas con Venezuela, se encuentra en el Golfo Pérsico junto al USS Abraham Lincoln y otros activos navales, lo que, según la Casa Blanca, posicionaría a Estados Unidos con capacidad operativa para aplicar la estrategia anunciada si Irán rechaza la propuesta formulada en Islamabad.



