El Papa León XIV viajó el martes a la ciudad argelina de Annaba para seguir los pasos del teólogo cristiano San Agustín, en el segundo día de un viaje histórico que se ha visto empañado por una disputa con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
El lunes, el pontífice se convirtió en el primer papa en visitar Argelia, la primera escala de una gira por cuatro países africanos; sin embargo, la jornada inaugural estuvo casi eclipsada por las críticas de Trump.
Las recientes exhortaciones del papa, de 70 años, a favor de la paz en Oriente Medio —una región afectada por enfrentamientos que involucran a varios actores, entre ellos Estados Unidos, Israel e Irán— provocaron la ira del presidente estadounidense.
Antes del viaje, Trump acusó al pontífice de “jugar con un país (Irán) que quiere un arma nuclear” y dijo que “no era un gran fan” del papa.
El lunes, tras una protesta, Trump reforzó sus críticas, afirmando que “no tenía nada de lo que disculparse” y que el papa estaba “equivocado”.
A bordo del avión papal rumbo a Argel, León dijo a los periodistas: “El Evangelio dice… Benditos sean los pacificadores”.
“No tengo miedo, ni a la administración Trump, ni a hablar en voz alta sobre el mensaje del Evangelio”, añadió.
Durante la noche, el vicepresidente estadounidense JD Vance instó al Vaticano a “ceñirse a cuestiones de moralidad” en medio de la disputa y a dejar que el presidente de Estados Unidos se ocupe de la política pública del país.
Obispos italianos y estadounidenses han expresado su apoyo al papa, al igual que la primera ministra italiana, Giorgia Meloni —conocida por su cercanía a Trump—, quien calificó las declaraciones del presidente estadounidense de “inaceptables”.
‘Hijo’ de Agustín
Dejando la controversia a un lado, en el noreste de Annaba —la antigua ciudad romana de Hipona— el papa visitará restos arqueológicos y un centro de acogida gestionado por monjas católicas para ancianos empobrecidos, en su mayoría musulmanes.
La ciudad fue en su tiempo el hogar de Agustín, cuya autobiografía “Confesiones” es una obra central de la tradición cristiana.
León también celebrará misa en la Basílica de San Agustín, situada en lo alto de una colina, en presencia de clérigos procedentes de toda África.
El pontífice se ha referido anteriormente a sí mismo como “hijo” del santo y pertenece a la orden agustina.
En su primer discurso en Argel, el lunes, León rindió homenaje a las víctimas de la guerra de independencia de Argelia contra Francia (1954-1962) y pidió “perdón”.
Sus palabras se pronunciaron en un contexto de crecientes tensiones entre Argelia y Francia, y llegaron días después de una reunión con el presidente francés Emmanuel Macron en el Vaticano.
El papa también instó a los dirigentes argelinos a “no temer” una mayor participación pública en la vida política y abogó por una sociedad civil vibrante, dinámica y libre.
Desde las protestas prodemocráticas del movimiento Hirak en 2019, que exigían reformas profundas y más transparencia, organizaciones de derechos humanos han denunciado una reducción de libertades y un mayor control del espacio público.
“Las autoridades están llamadas no a dominar, sino a servir al pueblo y fomentar su desarrollo”, dijo León.
El papa tiene previsto abandonar Argelia el miércoles rumbo a Camerún y, posteriormente, viajará a Angola y Guinea Ecuatorial.
(con información de AFP)



