(Desde Washington) Con la inflación en aumento y la guerra en Medio Oriente afectando los precios locales, Luis Caputo llega hoy a Washington para participar de las Sesiones de Primavera del FMI, en un contexto global marcado por las repercusiones económicas del conflicto entre Estados Unidos e Irán.
Su agenda incluye reuniones con Kristalina Georgieva, directora gerente del Fondo; Ajay Banga, presidente del Banco Mundial; Ilan Goldjan, titular del BID; y Sergio Díaz Granado, a cargo de la CAF.
Caputo también dará presentaciones en JPMorgan y en el Atlantic Council, donde explicará el estado actual del programa de ajuste económico.
En el plano local, el ministro enfrenta un aumento de la inflación mensual, una caída de la recaudación, una desaceleración de la actividad industrial y un riesgo país por encima de los 500 puntos.
Ante las audiencias en JPMorgan y el Atlantic Council, prevé sostener que el plan de ajuste es sólido y que los desvíos observados responden a contingencias temporales.
En Washington, Caputo busca cerrar la negociación con el personal técnico del FMI para lograr la aprobación del Staff Level Agreement (SLA) en los próximos días.
Argentina negocia el SLA desde hace meses y se da por hecho que el Fondo concederá un waiver por el incumplimiento de la meta de reservas del Banco Central.
No obstante, Caputo podrá mostrar a Georgieva que la tendencia de acumulación de reservas se consolidó en los últimos meses gracias a las compras de divisas dirigidas por Santiago Bausili, presidente del Banco Central.
En consecuencia, aunque se prevé otro waiver por el faltante en la meta de reservas, a partir de la tercera revisión ese perdón podría resultar innecesario debido al nivel de reservas acumuladas.
Hace unos días Georgieva inauguró formalmente las sesiones de primavera y expuso su visión sobre el impacto económico de la guerra que enfrenta a Estados Unidos e Israel con Irán.
La directora gerente anticipó que espera un aumento de la demanda de apoyos extraordinarios por parte de países miembros del FMI para enfrentar las consecuencias económicas del conflicto en Medio Oriente.
“Para nosotros en el FMI, apoyar a los países en la construcción de políticas e instituciones sólidas es nuestra razón de ser. Y, como bomberos, estamos aquí cuando llega la crisis”, afirmó Georgieva.
Agregó que, por las repercusiones del conflicto, la demanda a corto plazo de apoyo para la balanza de pagos podría aumentar entre 20.000 y 50.000 millones de dólares, y aseguró que el FMI cuenta con recursos para afrontar ese choque.
Dado que Argentina ya obtuvo alrededor de 20.000 millones de dólares adicionales a su programa actual, es poco probable que el Fondo asigne recursos extraordinarios al país por efecto de la guerra en Medio Oriente.
El encuentro entre Georgieva y Caputo podría funcionar como cierre formal de la segunda revisión del programa, y a partir de allí sería lógico que se publique el texto del Staff Level Agreement.
Con la aprobación del SLA se activa un plazo formal de diez días hábiles para convocar al directorio del FMI, que ratificaría la segunda revisión y ordenaría el desembolso de los 1.000 millones de dólares previstos en el programa.
Además de la reunión con Georgieva, Caputo se verá con Ajay Banga, presidente del Banco Mundial, en busca de financiamiento adicional; Banga estaría dispuesto a apoyar al Ministerio de Economía.
Caputo trabaja en una ingeniería financiera para fortalecer las reservas del Banco Central, lo que explica su agenda con el Banco Mundial, la CAF y el BID durante las sesiones de primavera.
Acompañado por Santiago Bausili, presidente del Banco Central, y José Luis Daza, viceministro de Economía, Caputo inicia hoy su agenda en Washington con una exposición en JPMorgan.
No se descarta que en ese evento recurra a argumentos similares a los expresados ayer por Javier Milei frente a la inflación de marzo: “Hay que tener paciencia, no vamos a ir en contra de la teoría económica”.



